Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

28 abr. 2010

Lado A


Todo el asunto empezó la semana pasada, cuando una de las teachers vino a pedirme unos libros para un curso que tiene que dar. Uno de los libros - de éxamenes de práctica - tiene cassettes, y la teacher me pidió que se los diera.
Fui hasta el lugar donde debérían estar, pero, alas, los cassettes brillaban por su ausencia.
M - porque no vamos a llamarla la teacher durante todo el posto - me dijo muy firme que los cassettes tenían que estar porque ella los había usado y me los había devuelto la última vez.
Chequé su ficha, y efectivamente, ella era la última persona que había usado ese libro... en el 2007, pero en ninguna parte de su ficha estaba anotado que se hubiera llevado y/o devuelto las cintas.

Nos miramos, enfrentadas en un impasse.

Ella insistió en su postura de que ella los había devuelto, porque en su casa no estaban, y yo insistí en que no estaba anotado, dudando frente a su embate, porque tres años atrás son tres años atrás y viendo y considerando que mi memoria apenas registra lo que pasó hace tres días no le pidas tres años porque te saca un blanco de proporciones épicas.
Quedamos entonces en que M prometía mirar de nuevo, yo idem y nos separamos.

Me arremangué, de manera metafórica, y di vuelta el sector de audio de la biblioteca - los dos cajones y la caja de zapatos - pero de los cassettes ni el recuerdo.
Volví a chequear la ficha y me di cuenta de que la entrada, además de tener tres años, era de un mes antes de que yo me fuera de licencia, o sea que no sólo entraba en el terreno escabroso del recuerdo frágil, si no que entraba también en los meses en los que yo perdía el control pero no la responsabilidad, porque si los cassettes habían salido sin ser anotados, pero habían vuelto en la guardia de otra persona y esta persona no los había registrado, a la que iban a tirarle la primera piedra iba a ser a mí.

Un par de días después M llegó con refuerzos, trayendo a la vicedirectora abajo del brazo, que me aclaró que el material TIENE QUE ESTAR - casi que pude oír las mayúsculas - en la biblioteca, y entre ella y M se sentaron en sendas sillas - eran dignas de verse, entre las dos casi que llegan al siglo y medio - y volvieron a dar vuelta toda la parte de audio de la biblioteca - los dos cajones y la caja de zapatos.

Los cassettes, muertos de risa en otra parte que no era ahí, no aparecieron.

Las dos me miraron con cara de fastidio - en parte contra mí, en parte contra los cassettes - y se fueron, cargadas con otra serie de cajitas que habían encontrado de casualidad -"uh, mirá, está este, lo llevamos para... ". Yo por mi parte revisé toda las fichas, miré todos los nombres, hice la parabólica humana, pero nothing, niente, nada, sólo pelusa.

El lunes por la mañana me llama la directora a su despacho, me hace sentar, y me endilga todo un sermón respecto a como los materiales tienen que estar en la biblioteca, y que yo tengo que tener un registro, y que no puede ser que las cosas desaparezcan, y que en algún momento vamos a ser todos abducidos por los marcianos, bla bla bla, mientras yo como una lady me bancaba la perorata sin chistar, porque si bien no estaba anotado que hubiesen salido, sinceramente no podía yo probar que los cassettes no hubiesen desaparecido en mi guardia y por culpa mía.
Una vez que salí, que agarré a quien me quisiera escuchar para protestar mi inocencia y mi fastidio, me encargue de llamar a la librería y encargarlos nuevamente. La chica me dijo que iba a ver si me los conseguía y después de eso me dediqué a mantener un perfil bajo.

Hoy a la tarde, estaba yo tirada debajo de un escritorio en secretaría - porque han cambiado los muebles y para reconectar el cablerio, y caramba que hay cablerio abajo de esos tres escritorios, siempre me llaman a mí, porque nadie tiene idea y no sea cosa que haya que pagarle a un tercero - cuando la vicedirectora se asoma y me pregunta si la vi a M.

-No, ¿por?

Y, con cara un tanto avergonzada, me muestra las infames cintas del condenado libro, que ahora que cambiaron los muebles resulta que habían aparecido arrumbadas en el fondo del armario de la directora, escondidas ahí desde el reinado de la directora anterior...
No dije nada, volví a mis cables, aceptandos sus disculpas con una sonrisa breve y movimiento de cabeza.

Pero tengo que admitir que estoy furiosa. Porque no sólo me retaron de manera injusta, si no que me hicieron dudar de mí, y considerando que sip, tengo una memoria de merda, es muy pero muy fácil hacerme dudar de mí.

Y además, tampoco creo que me vayan a pagar un extra por las dos horas que pasé metida deabjo de esos escritorios.

12 comentarios:

zorgin dijo...

se habrá dado cuenta que mientras la dama se volvió a llevar los cassetes Ud estaba bajo un escritorio, y nadie nadie anotó lo sucedido...

Guada GN dijo...

Los cassettes se los llevó M, esta vez lo anoté, pa´l churrete no me van a tomar de vuelta... y por si las moscas el pedido a la librería no lo cancelé.
Y tengo que decirle que conectar cables a mi me resulta terapéutico - cada loco con su tema- , así que por lo menos me agarraron en un buen momento para la confesión, que si no...

Ouchurus dijo...

SSSsunescándalo!!SSSsunabuso!!!
Yo me ofendería a muerte, pero en serio eh?
Me sale la justiciera de adentro...para la próxima tiene la jugada perfecta(así sea su error, por supuesto, ahí más que nunca!): "ah, no sé...la otra vez me culparon y al final yo no tenía nada que ver, para mi que ahora pasó lo mismo"...y chau!


un saludo

Marina dijo...

ouchurus lo dijo mejor que yo, estás cubierta por los próximos 20 años de trabajo en la biblio
y si dudás de vos... que no se note!!

Yoni Bigud dijo...

Reclame su extra ahora que sus acciones subieron. Yo sé lo que le digo.

Pero no se quede ahí parada, mirándome. ¡Vaya!

Un saludo.

Lala dijo...

Grrrr...
Hasta yo me he puesto furiosa!!
Y no se les cayó la cara de vergüenza???
Grrr...



Besitos


Lala

Guada GN dijo...

El problema, Ouchs, es que ya una vez pasó algo similar, con unos libros, que esta vez sí yo tenía anotado que habían salido pero no entrado, y la teacher en question juraba y perjuraba que sí. Dos años después, los libros estaban atrás de un estante caído en su placard. Y quise jugar esa carta - que resultó mas que válida al final - y no me la quisieron tomar, hijoe`una gran siete...
Pero se van sumando, se van sumando.
Ya voy a sacar a relucir mi enojo cuando traten de tirarme de la piola.

Marina, mis dudas internas, creo yo, las tengo bien disimuladas... tengo a la gente tan segura de que soy una persona expresiva y que llevo el corazón en la cara, que nunca dudan de mis expresiones :P

A uste´le parece, Sr Bigud? Porque este finde yo viajo, y quizás logre sacarles la culpa y que no me jodan por el faltazo que voy a darme el lunes...

Lalaina, tanto como caérseles..., pero tengo que decir que la vice puso un poco cara de "ups"... La que me tiene hasta las narices es la directora, que sigue como si nada, y ya es el segundo speach mal ubicado que me da...

Jime dijo...

que barbaridad, hacerte dudar de vos misma

eso no se hace

aunque el placer de salir reivindicada, no tiene precio

Dali dijo...

Acabás de darme otra razón para que me caiga mal la dire. Ya me caía mal, pero esto contribuye, jaja.
Mona no te hubiera retado :(

O si te retaba, de última era mayor de edad y da más sensación de autoridad!

Guada GN dijo...

Exacto, Jime, lo que me emboló mas que nada fue eso, la sensación de "y si tienen razón?" que te implantan, cuando vos estás (casi) segura de que no... Pero fue muy muy agradable poder decir "vistessss que no era como vos decíassss?...."

Dali, extraño a Mona. Esta mujer me tiene los ovaltines llenos. Si Mona te retaba - y había que remarla en contra para que Mona te retara - es cierto, al menos te retaba un adulto, no alguien que cuanto me llevará? Tres, cuatro años? Caradura...

Martín dijo...

gracias por la idea. Esta noche cuando llegue a casa le pido a Novia que me revise los cables de la compu. (¿estaré tan tocado que después de semejante historia, solamente pienso en "eso"?)
Oh, well...

Guada GN dijo...

Mientras a Novia después usted le tome en cuenta las horas extras - no en metálico, que las mujeres nos ofendemos, pero un regalo nunca viene mal - puede pensar todo lo que quiera en cableados y demases.