Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

30 dic. 2009

Como si el Resto no Hubiera Bastado...


Ayer al mediodía prendí el televisor, prendí el DVD y apreté el botón OPEN/CLOSE para poner Cars, la archipelícula de Zeke. Sorprendente lo mucho que le gustan los autos a ese chico. Es curioso como a veces, sin que uno haga nada y dándoles toda la libertad del mundo para elegir, caen los chicos solos en el estereotipo en que la gente tiende a ponerlos. En fín, decía, apreté el botonito, puse mi mejor cara de "esperá un segundo que ya empieza" y oh, sorpresa para todos los involucrados, nada sucedió. Apreté con mas fuerza y otra vez, nada. El cartelito digital anunciaba "Closed" pero de "Open" ni hablar. Volví a apretar, con ganas, y maldito su interior de cobre, el coso me ignoró. Apagué y prendí. No hizo mella. Moví todo. Lo golpee ligeramente. Silencio de radio. Puse play a ver si eso reseteaba lo que sea que estuviera mal, pero la pantalla se encendió y pude ver el menú de la película que estaba dentro en un negativo surrealista, con violetas oscuros, azules grisaceos y letras ultra brillantes.
Aceptando el destino cruel, le avisé a H que el DVD estaba enfermo y pese a los gritos de Zeke, estafado en su deseo, cambié el canal AV y puse los dibujitos.
Esa noche llegué a casa a las 8 30 y lo encontré a H sobre la mesa del comedor, destripando al aparato, con la Ro sentada junto a él, declamando que nunca había visto cables mas bonitos y que estos tenían estrellas y ¿qué cosa es esa?, e ignorando olímpicamente al padre, que trataba por todos los medios de arreglar el aparato mientras evitaba que ella se electrocutara tratando de tocar los ya mencionados cables bonitos.
Eventualmente H anunció su derrota, - "Ves esto de acá? Esta quemado" - y decidimos ir a ver de comprar uno nuevo en mil cuotas, porque unas vacaciones con Zeke llorando por sus autos y Rorro por sus princesas no iban a ser vacaciones. Enchufé el televisor, que H había soltado cuando agarró el DVD y puse el canal de dibujitos again. O al menos eso intenté, porque en un arranque de solidaridad con su compañero caído en desgracia, nuestro televisor grande se negó a encender. Me mordí el labio, enchufé y desenchufé, probé en otro enchufe, moví el cable, hice todo el baile que uno hace en ese tipo de circunstancias y finalmente acepté la realidad inverosimil. En una casualidad espantosa - porque uno creería que los dos eventos están relacionados, pero no veo como, ya que uno cayó herido cerca del mediodía mientras que el otro parece haber fallecido cerca del anochecer - nuestro televisor del living también tuvo el descaro de quemarse ayer.
Y otra vez los llantos y las quejas de los gemelos fantásticos, pretendiendo que yo hiciera magia con mis grandes poderes maternos y arreglara el mundo. Cosa que me encantaría hacer, ya quisiera yo, pero ja! Así que finalmente, resignada ante lo inevitable, sacrifiqué mi computadora en haras del bien mayor, puse Cars en el reproductor, instalé a mis niños en el sillón y hoy con H vamos a mover la tele de mi cuarto al living y a hacer malabarismos financieros para ver como llenamos el bache.
Ahora, hay que ver, ¿a quién se le ocurre terminar el año de esta manera?
Al primero que diga algo del estilo "mejor, así empezás el año con todo nuevo" le tiro con la chancleta.

29 dic. 2009

A Medida


No sucedió así: Los cielos se abrieron y resonaron las trompetas. Los ángeles batieron sus alas perfumadas. Ríos de champagne corrieron libres para festejar la gloria del nacimiento de Cristo. Luces brillaron en todas las puertas y coros se alzaron para celebrar la gloria de Dios. Las naciones depusieron las armas y la tranquilidad se hizo carne. La Estrella de Belén surcó el firmamento y hubo paz en la tierra para los hombres de buena voluntad.

Tampoco sucedió así: La música resonó en el inmenso salón, canciones de Navidad remixadas haciendo temblar los muebles. Guirnaldas de hojas verdes y flores rojas colgaban de los marcos y ángeles de alambre y lino decoraban las puertas. Una mutitud de invitados, distribuidos en varias mesas, disfrutaba de una copiosa comida compuesta de varios platos, disfrutando el momento, sin preocuparse por la hora. Boles de postres y canastas con frutas se alineaban sobre los mostradores, decorados en plateado y blanco. Botellas de champagne descansaban en las heladeras, esperando que dieran las doce para ser abiertas. Docenas de paquetes reflejaban las luces del gigantesco árbol, en rítmico parpadeo, encendiendo y apagando la noche.

O de esta manera: La numerosa familia, vestida con su mejor ropa, cruzó la calle en dirección a la Iglesia, donde ya un buen número de feligreses se había reunido para escuchar la misa de Gallo antes de volver a casa, para disfrutar de la cena Navideña. La pequeña Iglesia, sus puertas abiertas de par en par, estaba llena a rebosar de flores de distintos colores y el perfume impregnaba todo lugar, mezclándose con el calor del verano, cargando la atmosfera, ya pesada de humedad e incienso. La niña mas pequeña se soltó de su padre y corrió hacia el altar, maravillada ante el misterio, seguida por su hermana mayor, que agarrándola firme de la mano la llevó de vuelta al seno familiar. El sacerdote se asomó por la puerta de la sacristía, para ver la cantidad de atendentes y sonrió feliz antes de volver adentro para terminar de arreglarse.

Sucedió así: La cena casera terminó temprano, merced a las insistencias y los ruegos de la niña mayor de la casa, que desesperada por la inminente llegada de Papá Noel, no había querido comer nada. Un rato antes, tanto ella como su hermano menor habían seguido las pistas de la busqueda del tesoro que organizara su abuelo y habían encontrado la cajita llena de monedas de chocolate, cosa que no había ayudado en nada al caso de la carne con verduras. Despues de la comida se encendieron las estrellitas y los cohetes, lo que llevó a las risas y los sustos, mientras la cheesecake hacía una aparición momentanea. Una vez terminada la pirotecnia -y la cheesecake - los padres de los críos, cansados finalmente de tanto ruego intermitente adelantaron la llegada del Viejito Pascuero. Los minutos hasta las doce se fueron entre exclamaciones de alegría infantil y ruido de papel rasgado. A las medianoche se descorchó un champagne y un anana fizz - para los que no gustan del champagne... - y la familia salió, copa en mano, a la mitad de la calle a ver los fuegos artificiales. A eso de la una y media, después de los últimos gritos histéricos y agotados por que nadie quería rescindir de sus jueguetes nuevos, los cachorros se fueron a dormir, y después de ordenar un poco, yo me fui a dormir también, con esa agradable sensación de contento que tiene uno en el pecho cuando el mundo es como tiene que ser.

27 dic. 2009

Reseteando el Reloj...


Ahí termina el 26 de diciembre.
Tengo que decirlo, no me gusta nada el día 26 de diciembre. Me resulta anticlimático.
Yo pertenezco a esa categoría de gente que disfruta de la Navidad. No me paso el año entero esperándola - no realmente -no del todo - , pero me hace cierta ilusión saber que ahí está, brillante y colorida, envuelta en papel de regalo y buenos deseos, lista para hacerme pensar en cosas mejores después de un largo año de trabajo. No puedo evitar el pensar que es una de las mejores épocas del año. Desde el 8 que armamos el arbolito hasta el 25 a la noche, con las calles adornadas, las personas deseándose felices fiestas, todos preparándonos para esa noche en la que por un rato podemos fingir y casi creer que todos somos hijos de Dios. Aun cuando haya cada vez mas gente protestando su comercialización, aun cuando haya tantos a los que les gusta sentirse superiores y decir que la Navidad es sólo para los chicos. Yo la disfruto. Las Navidades que pasé en familia, las que pasé con amigos, las que pasé en malas épocas y las que pasé en buenos tiempos. Desde que era chica y todavía tenía abuelos hasta ahora en las que tengo hijos. Creo que pese al cliche que la envuelve, es un tiempo en el cual uno tiene derecho a pensar que no todo está perdido.
Por eso a mí el día 26 me jode. Por que marca el final de todo eso. Y ahora tengo que esperar todo un año otra vez para poder volvera a sentirme así.
Mi arbolito todavía titila - no voy a sacarlo hasta después de reyes - pero ya no es lo mismo. Lo enchufo y ya no me llena de expectativa. Lo miro y no puedo evitar sentir que está fuera de lugar, como alguien vestido de gala en una reunión a la que todos asistieron de jeans.

24 dic. 2009

Pero Que Vuelan, Vuelan


Ayer entré a la Cultu y la ventana grande junto a la biblio estaba abierta. Considerando que yo la había cerrado la noche anterior antes de irme - siempre lo hago, ya una vez me retaron un olvido porque parece ser que una ventana abierta invita a que entren gatos/ratones/murcielagos/ninjas y cualquiera de estos (el ninja quizás no) haría sonar la alarma - asumí que María, la chica que limpia, había llegado antes que yo y la había abierto. Descarté la posibilidad de que se hubiera abierto sola porque la cosa tiene una traba bastante segura, y si en el momento la cerrás mal, se te cae en la nariz, asi que no hay forma de equivocarse.
Pero cuando pregunté María no había llegado todavía y ninguna de las chicas de secretaría tenían idea de quien había movido la ventana.
Esta historia, que en sí misma no lleva a nada mas que a un "debo haberla cerrado mal", si uno la suma a las demás cosas que de a poco se van juntando, es... bueno, incómoda.
Cosas como la noche en que cerrando la puerta de la biblio escuché como en una de las aulas se cerraba una de las ventanas - se juntaba la hoja y se corría el pasador, no solamente se golpeaba por culpa del viento - y el aula estaba vacía. Tengo testigos. Pato que estaba haciendo algo del otro lado también lo escuchó, porque una es imaginativa, pero mi imaginación todavía no se desborda sobre inconcientes ajenos.
O el cuento de las guías de teléfono, que cuando volvimos de las vacaciones estaban adentro de la Cultu - detrás de la puerta cerrada con llave - y apiladas una arriba de la otra en el suelo. Considerando que sólo hay dos personas que tienen llave y que las dos niegan de manera vehemente el haberlo hecho, es toda una proeza para las dos guías el haber cruzado la puerta sin activar la alarma - deben ser ninjas - y haberse apilado muy cómodas a esperar el comienzo del año lectivo. La lógica indica que una de las dos personas miente, pero viendo y considerando que no hay motivo para que mientan - cualquiera de las dos tiene razones válidas para haber estado en la Cultu en pleno enero - todo el asunto es curioso.
Y para terminar no hay que olvidar la vez que María abriendo la puerta de entrada una mañana le pareció ver a través del vidrio un reflejo blanco que se iba por el pasillo. La chica pobre prefirió quedarse afuera y esperar a que alguna de nosotras llegara para hacerle el aguante.
... No es que uno crea en fantasmas... Pero la ventana seguimos sin saber quien la abrió...
Por lo pronto, si en la Cultu hay espíritus y su único interés son las ventanas y las guías, supongo que estamos bien. Pero en el momento en que los libros empiecen a moverse sólos me fui a la mierda.

22 dic. 2009

Se Vive Se Aprende


Fuimos al supermercado el sábado por la tarde. Hicimos la compra y nos pusimos en la cola. Por esas casualidades - todavía no habían pagado el aguinaldo - no había tanta gente así que no era muy larga. En una de los costados, en los stands de compras de último momento - lo que me lleva a un paréntesis momentáneo. En Jumbo en los stands de compras de último momento han puesto Bonsais. Bonsais. ¿Quién compra un Bonsai como algo de último momento? ¿"voy a llevarme una lata de coca, un paquete de chicles, dos pilas y un Bonsai"?... ¿Quién ordena estas cosas?
En fin.
En los stands de compras de último momento, decía yo entonces, había colgadas bolsitas de red llenas de canicas y Rorro empezó su letanía.
"Quiero canicas." "Quiero canicas" "Comprame unas canicas" "Por favooooooooor" "Porfiiii" con ese tono penetrante destinado a desmoronar las defensas paternas.
Siendo sábado a la tarde, queriendo irnos de una bendita vez, ni el padre ni yo estábamos de humor realmente como para darle pie así que dijimos que no y abandonamos el lugar, previa entrega de todo nuestro dinero a la señorita detrás de la caja, que no pareciera, no no, ella en su uniforme de polyester, pero es capaz de robo casi a mano armada con la mejor de las sonrisas.
El día continuó su marcha y yo, ilusa, pensé que el cuento había terminado, pero no, sólo era la punta del iceberg. En lo que duró el fin de semana Rosario debe haber pedido bolitas y/o canicas alrededor de 377 veces - give or take - y yo finalmente claudiqué el lunes al mediodía. Todo ser humano tiene un límite y el mío parece ser llega hasta el pedido numero 378. Creí que podría resistir, pero no. Estoy segura de que me sangraba una oreja.
Salí de laburar el lunes a la tarde y me embarqué en la busqueda de bolitas, sabiendo por Susana que la Ro se había pasado la tarde diciéndole a todo el mundo que su mamá le iba a traer una bolsa de canicas y que ella iba a esconderlas para que su hermano no se las metiera en la boca y toda una serie extra de indicaciones y afectaciones respecto a las bolitas que yo iba a traerle.
Ahora, quiero que todos ustedes sepan, no hay bolitas en todas partes como yo ingenuamente creí. Nop. Walmart si tiene. Flipper, el kiosco grande al lado del hospital, Puerta Norte, Pamplinas, el local de al lado de Pamplinas, Giro Didáctico, la librería papelería cerca de la plaza, Azza y el local de decoración en la avenida - que sí tiene gemas - no tienen.
Finalmente, cansada de dar vueltas por Neuquén, me rendí, fui hasta el mercadito a dos cuadras de mi casa a comprar algo para la cena, y por supuesto, porque la vida está configurada de esa manera, en el mostrador del kiosquito de junto, había colgadas nada mas ni nada menos que cinco bolsitas de red llenas de canicas.
Ni que decir que en mi felicidad - ya me había visto llegando a casa con las manos vacías y teniendo que soportar horas de llanto desilusionado - compré dos bolsitas, las metí con la prepizza y demases de la bolsa y partí hacía casa.
Rorro no dijo hola que me sacó las canicas y corrió a esconderse a su cuarto - madre, padre y abuela taladraron en su cabeza que sólo puede jugar a las bolitas lejos de Zeke - con una lata de leche Nido donde volcarlas y una sonrisa de oreja a oreja. Fue un momento dulce...
Por supuesto, el interés por las benditas bolitas le duró veinte minutos, mientras que la lastimadura que me hizo la sandalia en el empeine durante mi deambular me va a durar varios días. Pero ya aprendí que el tema es o claudicar a la primera o resistir al menos hasta el pedido 602.

19 dic. 2009

Una Vueltita Mas...


La chica está de cumpleaños... otra vez.
Un aplauso fuerte para el pequeño planeta que logró, contra todo pronóstico, dar una vez mas toda la vuelta al sol y para la chica que lo acompañó en su viaje. Vamos. Todos. Pónganse de pie. Un aplauso muy fuerte. Se lo merecen.
Y ahora que estamos todos de pie y las copas han sido repartidas - alcáncenle una al chico del fondo que no tiene, rápido - , brindemos para que el año que viene también, tanto el mundo como yo, podamos estar acá con ustedes brindando por otra vuelta mas.

18 dic. 2009

El Agua Cuando La Miras...


Bueno, pasaban de las nueve de la noche y ahí estaba ella, llena de malicia, desparramada sobre el borde del mundo, haciéndose la distraída. Negra y alborotadora, la tormenta dividía al cielo en dos. De este lado, azúl aguamarina, tornasolado, azul francia, ese azul donde el sol ya se fue pero todavía queda el eco. De ese lado, baja y amenazante, ella, ocultando el atardecer, extendiéndose gris plomo, gris carbón, gris laja.
Rosarito y yo, arrodilladas en el sillón amarillo, apoyadas con las manos y la frente contra la ventana, la teníamos observada, adivinando sus intenciones.
Ella, indolente, como quien no quiere la cosa, se estiraba sobre el horizonte, desde el edificio alto allá lejos hasta la pared de la casa que nos corta el paisaje al otro lado de la calle. Cada tanto uno que otro relampago interrumpía su desperezar, iluminando su interior burbujeante, desmintiendo su inmovilidad, haciéndonos saber que andaba buscando roña.
"Viste ese?"
"Sí, fue re largo!"
"Y ese otro!!"
"Fabuloso."
"Mirá!!"
"Ahí!"
Y así nos pasamos un buen rato, deseándola llegar, viéndola moverse por el borde de la ciudad, cargada de electricidad, agua y alivio...
Pero se ve que se dio cuenta de que la estábamos vigilando, porque rodeó los edificios, nos hizo un gesto grosero y se fue a hacer maldades a otra parte.
No, si ya no quedan tormentas educadas.

16 dic. 2009

Allá Lejos y Hace Tiempo


Vivir lejos es un tema.
Uno decide en un momento dado que lo mejor es irse - seguir ese amor, ese trabajo, esa corazonada, ese sueño de mejorar - y no calcula todo lo que queda atrás.
No es el desarraigo. No literalmente. No en mi caso al menos. Hay muchos que opinan distinto pero la tierra en que nací me importa poco y nada. Yo siempre fui del tipo "mi tierra va conmigo". Mi pastito interior, como decía Miguelito, el amigo de Mafalda.
Yo no extraño Buenos Aires en absoluto.
Mi problema, por supuesto, es la gente que quedó allá. Tengo que admitir, sin embargo, que la mayor parte del tiempo no pienso mucho en ellos. No llamo, no escribo, no los necesito para seguir adelante con mi existencia y pueden pasar días - bueno, no, pero sí horas - sin que me acuerde de ninguno. De hecho, para que dar vueltas, soy un queso y pueden pasar semanas sin que hable con alguien de allá y si me entero de que están todos bien es gracias a los mails de mis amigas o a los msn de mamá y papá.
Pero - porque el tiempo no se detiene y la marea no espera -, de tanto en tanto, algo portentoso sucede, y así de la nada me golpea, justo en el plexo solar, el hecho de que yo no estoy ahí. Se me corta el aire, se me llenan los ojos de lágrimas, porque el mundo cambió y yo no fui testigo. Porque esas personas que yo dejé atrás y creí que nunca cambiarían - que si yo me iba ellas se mantendrían prolijitas y guardaditas en el cajón, esperando a que yo volviera -, ya no son las mismas, y ese lugar que yo congelé en el espacio de mi mente ya no existe.
Uno decide que es lo mejor y se apega a esa decisión, pero a veces no se puede evitar cierta melancolía.

14 dic. 2009

Pajaros Volados


Llegó hubbie el otro lunes, revirado porque su secretaria quería tomarse las vacaciones desde el 25 de enero hasta el 8 de febrero. El problema, por supuesto, no era ese, al cabo que para esos días él ya va a estar de vuelta y no sería la primera - ni la última vez - que tiene que quedarse a cargo de todo el bendito lugar. El problema, como todos los problemas en este ámbito, era que el escribano - viejo y peludo - no estaba de acuerdo.
"Escribano, Anto quiere tomarse las vacaciones desde el 25 de enero hasta el 8 de febrero."
"¿Cómo va a hacer eso? Si yo me quiero ir, qué... " y la mar en coche, y los precios del café en Estambul, y en mis tiempos, y la vida como la conocemos, y no tendrá un polvoron, " y si usted quiere quédese usted," después de lo cual dio media vuelta y se fue dejando a Henry sin haber entendido mucho y pensando que merda le iba a decir a Anto sobre todo el asunto.
Paseó por el living de casa de ida y de vuelta, esquivando a Zeke que jugaba a los autitos en la alfombra e ignorando los gritos de Ro que le tapaba la televisión.
"Porque Anto quiere irse con los amigos de vacaciones, que se van esos días. Cosa que me parece muy bien. Son sus vacaciones. Y si yo puedo darle los días esos, ¿por qué le voy a decir que se vaya en marzo?"
Mi alma poco caritatíva, recordando todas esas vacaciones perdidas por tener que trabajar, contestó mientras servía la mesa,
"Y si tiene que laburar que labure."
El mío marito, que en el fondo tiene un lado softie, continuó,
"Pero es que no es justo. Además no sé si el viejo me entendió. Para mí que no me escucha."
"Explicáselo entonces," mientras me sentaba a comer, llamaba a la troupe y esperaba que terminara con su paseo y se apropinguara a la mesa.
"Pero ¿y si se encula y decide que yo no me puedo ir?" cosa ante la que hice una mueca, después de todo el escriba escribanus es muy conocido por sus tendencias impredecibles y yo no me iba a quedar sin mis vacaciones sólo porque a Henry se le dio por andar de administrador andante.
"No se lo expliques entonces"
Admito que yo a veces no soy de mucha ayuda.
Con una mueca se sentó a la mesa, Rosarito seguía viendo los dibus pese a todas mis exhortaciones.
"Además," continuó, "no sé por qué carajo hace tanto escándalo. Si él quiere irse que se vaya, no es como que nunca me deja solo" y yo pensé en la cantidad de veces que el buen hombre se ha ido al joraca y lo ha dejado a cargo del circo por meses enteros. Venirse a quejar ahora, el caradurismo de algunos. Continué con las milanesas y volví a gritarle a la Ro para que viniera a la mesa, y dejara a la caja boba de una vez.
"Decile entonces a Anto que se vaya y listo, y arreglalo con el escribano despues"
"Sí, y así es como yo siempre me tengo que pelear con el viejo," atacó la milanesa con la botella de limón "Podría decirle a Anto que fuera directamente a hablar con él..." soñó por un momento, la botella en alto, pero lo cortó por lo sano. Hacer eso te pone al nivel de esos que patean cachorritos.
El tema continuó por un rato, a través de Rosarito y el exceso de ketchup, a través del zapping de las noticias, a través de levantar la mesa y limpiar la cocina, hasta finalmente terminar en un impasse.
"No sé. Voy a esperar un poco y cuando se calme, ver de sacar el tema otra vez." el asunto quedó ahí.
Me llama el jueves siguiente desde la escribanía,
"Hablé con el escribano por las vacaciones de Anto. Una vez que le expliqué, me dijo que no había problemas."
"Qué le dijiste al final?"
"Le dije que yo había hablado muy seriamente con Anto y que ella finalmente había estado de acuerdo con tomarse las vacaciones del 25 de enero al 8 de febrero."
Hubo un silencio de mi parte.
"Pero eso no era...?"
"Sí."
No, si el viejo está gagá.

12 dic. 2009

María Tenía un Corderito



Llegó el otro día la nota de cuando era la fiesta de fin de año de Ro.
En un momento de la larga misiva llena de instrucciones - algo mas que quieran aclarar, si, no, ¿puedo llevar a Zeke o hay que tener esta altura para poder montar el juego? - hablaba de manera ominosa del hecho de que los niñitos tenían que ir al acto vestidos acorde a lo indicado. Me permití un suspiro de alivio al darme cuenta de que a Ro no le habían anotado en ninguna parte del cuaderno ningún tipo de indicación respecto a su indumentaria, así que podíamos acogernos a la frase "todos los niños deben venir con el guardapolvo puesto", agregada debajo, y respirar en paz.
Por supuesto mi alivio fue breve cuando esta mañana abrí el cuaderno y encontré una nota tardía advirtiendo que los niños de salita de 4 debían ir vestidos de pastorcitos.
Que hinchapelotas.
Yo que tan cerca me creí de la libertad...
Pero bueno, la realidad se impone y estoy dale que va pensar como mierda se viste un pastorcito. Porque no hay mas indicaciones. El mes pasado que se tuvo que disfrazar de abeja hasta mandaron una foto de como querían que fuera el bendito disfraz. Como si uno nunca hubiera visto una abeja en su puta vida. Pero ahora, que tengo que disfrazarla de pastorcita, nada, ni una pista.
Cualquiera de ustedes podría decirme... ¿qué? Porque los pastorcitos que yo veo hoy en día cuando voy para el campo están vestidos de jean y zapatillas. O alpargatas. O bombachas y alpargatas. O cualquier indumentaria que uno podría cruzarse por la Recoleta a las 3 de la tarde, ni hablar de en un pastizal en medio de la Pampa.
Hoy en día no existe el típico pastorcito de las postales navideñas. Hoy en día un pastorcito se viste con ropa de supermercado como cualquier hijo de Dios.
¿Será que quieren eso, un pastorcito navideño entonces? Considerando la época no sería tan fuera de foco lo mío. Ahora, si este es el caso, ¿por qué no me lo aclaran? Si cuando mandaron la nota de la abeja sólo les faltó mandar el detalle de cuantos puntos había que hacer en el hilvanado. Al cabo que no la quiero mandar a la chica con una tunica blanca, una soga a la cintura, sandalias franciscanas y una oveja bajo el brazo hasta no saber si la opción de los jeans y las zapatillas es viable o no. Es terrible, esta gente cada vez se organiza menos y me desorganiza mas, y considerando que hoy terminaron las clases no veo a quien voy a poder pedirle opinión.
Cuando mandaron la nota de la abeja tengo que admitir que me quejé del exceso de información - fue un laburo chino hacerlo igual a la foto - pero, como siempre, tarde uno se da cuenta que la desinformación es mucho mas molesta.

10 dic. 2009

La Mamá de Roque


Rosario tiene una amiga, V - no vamos a usar nombres, la pobre chica no tiene la culpa de nada - , un año mas grande que ella, con la que compartió salita de 3-4 el año pasado y que ahora pasó a preescolar.
Rosarito, por supuesto, ama a su amiga V y como todo gran amor, siempre está queriendo invitarla para que venga a jugar a casa.
El tema es que cada vez que llamo a la Madre de V para organizar algo, V tiene ballet, o ensayo, o prueba de vestuario, o algo en la misma vena.
Uno diría que es la próxima Paloma Herrera lo mucho que balletea esa chica.
Pero bueno, uno, si es como yo y trata de pensar lo mejor de la gente, piensa, está bien, tal vez uno no le da suficiente crédito y esta chica sí sea la proxima Paloma Herrera.
Sin embargo, a la buena voluntad que uno tiene, uno no puede evitar sumarle que un par de esas veces en que sí logramos que V viniera, cuando el papá la ha venido a buscar, al grito en conjunto de V y Rosarito de "Mañana puede venir Rorro a casa!? "Mañana puedo ir a la casa de V?!", el buen hombre ha respondido "Sí, dale, mañana traela". Entonces yo, que soy responsable y no me subo a cualquier colectivo, voy "Bueno, dale, llamo mañana para confirmar la hora." Y al llamar al día siguiente y hablar con la Madre de V para confirmar la hora, me he encontrado con la respuesta "Pero yo no sabía nada..." y que esto y aquello y gran favor que me hace aceptando a mi hija en su casa.
Obviamente despues de esa conjunción de hechos - el papá que no parece tener ni voz ni voto ni memoria, la Madre que sabe Dios exactamente cual es su problema, y el bendito ballet - simplemente dejé de llamar a V y a su Madre. No necesitamos que nos hagan favores, muchas gracias, Rosario tiene otros amigos.
Hoy, sin embargo, después de varios días de conseguir distraerla con esos otros amigos, Rorro se enculó que quería invitar a V, V, V y sólo V iba a servir.
Yo: "Rorro, seguro que tiene ballet," y estoy segura de que no captó mi sarcasmo latente.
Ro: "No tiene. V me dijo que ya no tiene mas..." me pregunté yo que pensaría su Madre de que hubiera soltado semejante pedazo de información así como así, pero acepté el dato, averigüé si Susan estaba de acuerdo con esta invitación - ya que no estoy a la tarde trato de no el tipo de persona que invita gente para que la cuiden los demás - y luego de la confirmación de Susan, mandé un msn a la Madre de V.
No me da para hablar con ella.
La Madre de V contestó que su niña estaba almorzando en el jardín y que a las 14 la iba a ir a buscar.
Mi msn de respuesta fue que fantástico, que me avisara cuando hablaba con V, que Rosarito estaba chocha porque V le había dicho que no tenía ballet así que iba a poder venir - tratando de sacar del mapa la excusa del baile, a ver si lográbamos algo.
La Madre de V me contestó que sólo la podía traer si la traía a las 14, cuando la buscaba en el jardín, porque después ya no venía para el centro - porque obviamente su casa cerca del aeropuerto queda en plena selva y sólo vienen al pueblo por provisiones.
Chequeé con Susan - a las 2 de la tarde en casa todos duermen, o sea que sí o sí se iban a tener que ir a casa de la abuela - y esta me dijo que aceptara la oferta, que no íbamos a conseguir nada mejor.
La Madre de V aceptó el trato, le dije a la Ro que V iba a venir temprano, que eligiera juguetes para llevar a lo de su abuela porque ella las iba a cuidar desde tempranito para que no despertaran a Zeke, y nos sentamos a esperar. Bueno, yo me senté a esperar, Rorro bailaba por la casa.
Por supuesto, a las 14 05, la Madre de V mandó un msn diciendo que V había salido "chinchuda" - palabras textuales - del jardín y que la iba a poner en penitencia toda la tarde, así que no la podía traer.
¿Soy yo o esta mujer tiene un problema? Es decir, no es la excusa mas estúpida del planeta? ¿Qué puede decir y/o hacer una nena chinchuda de 5 años entre las 14 y las 14 05 que amerite una penitencia de toda la tarde?
¿Soy yo o basicamente esta mujer es una pelotuda y ya no sabe que inventar - al cabo que no la dejé escudarse en la danza - para que su hija no venga a casa? La madre de Juan C tiene mas problemas y da menos vueltas que esta mujer.
Por supuesto, si alguien opina que esta mujer NO ES una pelotuda, siéntase libre de explicárselo a Rorro, que se quedó dormida llorando y pidiéndome por favor que le dijera a la Madre de V que la trajera a jugar.

8 dic. 2009

Cambios en el Menú


Susan se fue por el fin de semana largo - se saltó el lunes - a visitar a mi cuñado a San Martín.
Esto en sí no sería problemático en ninguna medida, si no fuera porque Susan se ocupa de cuidar a mis niños cuando hubbie y yo laburamos, y oh sorpresa, nosotros sí tenemos que trabajar el lunes - esta gente, esta gente.
Esto tampoco en realidad sería problemático, porque como adulto que es uno - mentiras, todas mentiras - tengo un back up a quien llamar cuando Susan no puede. Y de hecho tengo un back up para mi back up, porque mi Back Up A consiguió otro trabajo - good for you, hon - así que tuve que llamar a mi Back Up B, que - y acá es donde empezó a ponerse un tanto problemático - me dijo que iba a venir, pero que iba a venir tipo 4 30 pm. Henry, que entra a las 4, dijo - a regañadiente - que él la esperaba.
Hasta ahora, seguía todo viento en popa. Con un bache o dos, pero bien.
Luego llamó la mamá del gran amor de Ro, que Juan C quería invitar a Rorro a ir a jugar. Considerando las cosas como estaban, quizás lo mejor hubiera sido decir que no, pero por otro lado, la mamá de Juan C esta enferma - tiene un cancer galopante que va y viene y nadie esta muy seguro de cuando va a ir o cuanto va a venir - así que una invitación a su casa implica que hoy está bien, hoy puede cuidarlos, hoy los hados están de nuestro lado, así que yo detesto decirle que no.
Hablé con Back Up B, y ella dijo que no problem, podía llevar a la Ro a lo de JC - que queda a 5 cuadras de casa, como mucho - con Zeke en tandem. Así que les hice un mapita - yo definitivamente nunca conseguiría un trabajo como cartógrafa - y ahora estoy esperando para llamar a casa y ver si la dejo lo mas bien en lo de este chico o si, a decir de Vale, la tiró en brazos del primero que abrió la puerta y salió corriendo.

E.P.A - editado para agregar, bah - : Yep, la niña llegó lo mas bien y yo pensé pobre Back Up B, que poca fé la mía, seguro que miró al mapa, pensó en la pobre porteña que lo habia dibujado, lo dejó a un costado y después, como cualquier persona que vive en Neuquén desde que nació, ubicó la dirección y fue caminando hasta alla sin mayores problemas.

5 dic. 2009

A Veces Pienso que es Algo Personal


Esta semana vigilé pasillos.
Hubo exámenes internacionales en la Cultu y en vez de cuidar un aula por vez, como otros años, esta vez me tocó sentarme en el pasillo y cuidar todas en conjunto, cuestión de que si algo sucede, hay alguien a mano - namely moi - como para que la invigilator dentro del aula propiamente dicha no tenga que salir y dejar a todos esos niñitos solos. No sea cosa que se vayan a copiar o algo así.
El caso es que ahí estaba yo el lunes a la mañana, sentada en el pasillo, leyendo a Neil Gaiman muy tranquila, pensando en que mi posición era una tontería ya que en estos últimos años nunca había pasado nada y bien podría estar en la biblio adelantando el inventario así lo termino de una vez, cuando la puerta del aula "P" se abrió y Cinthya me hizo una seña, dando paso a una chica de 12 años con la cara llena de sangre.
Y es por eso que cuando uno dice que nunca pasa nada tiene que tocar madera - pena que el mundo está hecho de plástico y metal - y confiar que nadie esté escuchando realmente.
Guardé mi lectura, agarré a la chica del brazo, le indiqué que confiara en mí y mirara para arriba - las narices no dejan de sangrar si uno se pone a mirar por donde va - y la acompañé hasta el baño.
Pobre mi alma, sangraba como si se hubiera roto una arteria no un vasito capilar de nada.
Obviamente mi caja "por lo que pueda pasar" - lapices de colores, gomas, tijeras, agua, biromes, etc - no tenía algodón, así que busqué el teléfono interno recién instalado y llamé a secretaría, donde me atendió Pato.
"Hola."
"Hola, Pato, no me traés algodón que hay una ch...
"Hola!"
"Hola, Pato, soy yo. No me traés...
"Hola!!"
click.
Notando finalmente que Pato no podía escucharme - la línea nueva que conecta las aulas de arriba con la secretaría, sras y sres, parece ser de utilería - fui hasta la chica - a la que nunca le pregunté el nombre, flojo lo mío - y le dije que me esperara mientras buscaba algodón.
Ella sonrió, tenía una linda sonrisa, aun cuando estaba enmarcada en rojo medio coagulado, y obedeció cuando le dije que mirara el techo mientras yo iba y venía.
Corrí escaleras abajo - tratando de no sonar como una estampida de elefantes, merced a los exámenes en curso -, corrí por el pasillo hasta la entrada, pregunté por el algodón, le expliqué a la directora velozmente el por qué de la deserción de mi puesto - supuestamente yo tenía que llamar por teléfono si pasaba algo así. Ja. - y volví junto a mi emergencia médica.
Ella seguía mirando el techo cuando llegué - bendito fuera su sentido de obediencia - y su nariz continuaba sangrando. Con cuidado le limpié la cara lo mejor que pude, armé un choricito de algodón - tratando de que no fuera tan grande como para tocarle el cerebro - y la mandé de vuelta adentro del aula "P" a terminar su examen.
Limpié el baño, que pese a nuestros esfuerzos combinados estaba lleno de manchas rojas y redondas como monedas, y volví a mi silla.
Cuando hoy viernes - día en que además vino el inspector de Cambridge - me dijeron que tenía que cuidar nuevamente los pasillos, me tomé el trabajo de tener algodón cerca y de no pensar específicamente que "nunca pasa nada".
Pero el daño se vé que ya está hecho.
Al menos la chica que salió corriendo al baño a vomitar ya había terminado y no tuve que limpiarla para que pudiera volver a entrar.

3 dic. 2009

La Vida es Sueño


Anoche Zeke finalmente durmió en su cama.
Después de dos años y dos meses de dormir en la practicuna, anoche mamá se decidió y lo pasó a la cama. Maldita la gracia que le hizo al crío, tuve que acostarme con él un buen rato hasta que se quedó tranquilo, pero para cuando se calmó y me fui yo a mi cama, Zeke ya había hecho las paces con su situación actual y miraba su nuevo ángulo de la pared con somñolienta intensidad.
Las razones por las que tardé tanto en hacer el traspaso son varias, pero pueden reducirse a dos: A) estaba esperando que tratara de huir de la cuna. A estas alturas del partido - de hecho, al año y medio - la Ro ya había perfeccionado el arte de trepar la pierna por la baranda de plastico, balancearse con la panza sobre el borde, puff para el otro lado y ¡libre! Pero se ve que Zeke es un tipo de carácter mas introvertido y nunca tuvo esas ansias de libertad que llevan a otros al riesgo de romperse la cabeza de clavados al piso.
Y B) me da una tremenda cosa que mi cachorro ya deje la cuna atrás y duerma en una cama como un nene grande. Sí, lo admito, es culpa mía, no tengo planeado tener mas niños y quiero que mi bebé sea un bebé un rato mas. Pero bueno, ya no puede ser mas porque mi bebé está en el lado XXL de la cerca y ya la practicuna le estaba empezando a quedar chica - si se estiraba largo casi casi tocaba una punta con la cabeza a la misma vez que la otra con los pies.
Así que ahí lo dejé anoche, durmiendo en su cama - con SU almohada de siempre, a la que Juani le había puesto una funda nueva y hubo que volver a ponerle la funda blanca porque si no se armaba el tole tole - confiando en que no se fuera a pasear por la casa en la trasnoche, con la sensación de que otro pedacito de tiempo se me acababa de escapar de entre los dedos.
Por supuesto que no hay que olvidar la terrible y vergonzosa opción C) que hoy cuando vino a buscarme a mi cama y me tiró de la mano a las 7 am recordé con creces. Mi hijo se levanta MUY temprano por las mañanas ¿quiero yo realmente que esté suelto?
Pena que ya es tarde para volver atrás, la practicuna está desarmada y con ella otro pedazo de historia se reduce a fotos.

2 dic. 2009

Preguntas, Preguntas...


¿Qué se le dice a alguien que ayer te llamó a su oficina y te hizo todo un speach al respecto de que hay que cuidar el material, y que no puede ser que te olvidaras 2 cds en la cocina el día anterior?
¿Qué se le dice a alguien que se pasó 10 minutos hablándote - basicamente - de que si todos nos olvidáramos las cosas esto sería un caos?
¿Qué se le dice a alguien que no le dijo nada a la persona que te encontró cuando estabas en tu ratito libre tomándote un té en la cocina para darte unos cds - de ahí que te los olvidaras - en vez de hacer todo el camino hasta la biblioteca para entregártelos oficialmente y que veinte minutos después, cuando vio que te los habías dejado, no te los alcanzó si no que fue y se lo dijo a ese alguien?
¿Qué se le dice a alguien que no tomó en cuenta que tu olvido es el primero en el año - que ya termina - y que vos no has tenido nada que ver con las últimas perdidas de material que ha habido en el lugar?
¿Qué se le dice a alguien que esta mañana, mientras estabas trabajando, pasó a preguntarte si no habías visto las llaves de su armario, donde estaba el material de los exámenes, porque no tenía idea donde las había dejado?