Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

24 mar. 2012

El Otro Cromosoma


Tengo una amiga que está en la dulce espera.
Esto quiere decir, de manera mas elegante, que ya está grande como una ballena,
que todavía le falta una semana y ya se re pudrió de toda la gente new age que dice que el embarazo es una cosa mística. Sí, sí, sí. No ve la hora de que el crío nazca y poder volver a verse los dedos de los pies.
Ya lleva, según sus cálculos, mas de 13 meses, por lo que el crío ya tendría que haber nacido y ella ya está por tirarle con algo a alguien.
Esto la ha puesto en dos situaciones que tengo que compartir.

A) Estaba en su trabajo mi amiga, en la última semana pre licencia, cuando empezó a bajarle la presión y a latirle la baja espalda. Considerando que hacía meses que lleva una sandía atada al estómago, esto no sorprende a nadie. Mi amiga se dio cuenta de que el día ya no daba para más y llamó a su supervisora para avisar que se iba.
La atendió un hombre que obviamente no era su supervisora, - su supervisora para empezar tiene la voz mas aguda -, que escuchó su explicación y le dijo que esperara que iba a ir a buscar a alguien. La dejó con la músiquita ambiental y fue a buscar a ese misterioso alguien que le iba a dar el visto bueno al asunto.
El dolor de baja espalda se convirtió en un calambre, la presión de mi amiga siguió bajando.
El hombre - varios minutos mas tarde - volvió al teléfono y le dijo que esperara un minuto mas, que tenía que encontrar a ese elusivo alguien, para confirmar su situación.
Mi amiga ya estaba transpirando y respirando fuerte.
El hombre volvió a aparecer y le explicó,
- Mirá, vas a tener que esperar diez minutos, porque en este momento no está la persona con quien tengo que chequear.
- Está bien... Decime, ¡¿VOS PODÉS ESPERAR DIEZ MINUTOS CON EL HUEVO IZQUIERDO AGARRADO EN LA PUERTA DEL AUTO?!
...
...
- Bueno, ¿sabés qué? Vos andá mejor, yo lo confirmo después.

Se ve que hay cosas que los hombres no entienden si no se las ejemplifican bien.

B) Esta misma amiga fue a hacerse la última ecografía estos días.
Pasó a contarme cómo el ecógrafo le había mostrado a su hijo en la pantallita,
- ¿Ves? - señaló el ecógrafo una parte del bebé semilla que para cualquiera sería igual a otra parte, pero ellos deben saber, - Este es el cachete izquierdo.
Y anotó con el teclado, CH 1, y del otro lado puso CH 2
- ¿Ves acá? - movió el mouse y puso la flechita sobre otra parte -Estos son los testículos.
Y anotó, T1, movió un poco el mouse y escribió T2.
- ¿Y ves esto de acá? - puso la flechita sobre la rayita del centro - Esto es Adriano.
Y anotó P Adriano.

Este...

Después de una cosa así, no me vengan a tratar de hacerme creer que los hombres no piensan que toda su personalidad gira alrededor de su pito. Lo dijo el ecógrafo.
Ellos deben saber.

21 mar. 2012

Cualquier Semejanza con la Realidad...


Hará cosa de un año - día mas, día menos - entró una señora a una escribanía cualquiera y encargó un trámite. Dejó plata para los gastos administrativos, se fue a su casa y se acomodó en su palmera a esperar a que el trámite saliera... o no, según fuera el caso, todos saben como funciona la burocracia en el mundo en general.
El Escribano de la escribanía cualquiera donde dejaron estos papeles se ocupó del trámite, como cualquier hijo de vecino al que le encargan un trabajo. Averiguó lo que tenía que averiguar, llenó los papeles que tenía que llenar, habló con quien tenía que hablar, balanceó lo que tenía que balancear y eventualmente tuvo que aceptar que el trámite no se podía hacer por un error administrativo que traía desde sus inicios, allá por el año del ñaupa.

Hará cosa de dos meses, el legajo quedó archivado en la oficina gubernamental de turno, juntando polvo por los siglos de los siglos y la señora que esperaba en su palmera fue informada de los hechos acontecidos.

Hara dos semanas la señora en cuestión se bajó de la palmera y se apersonó en esta escribanía cualquiera de la que estábamos hablando, donde reclamó que le devolvieran la plata que había entregado, alegando que como el trámite no se había hecho, ella no tenía por qué pagar nada.
El Escribano le explicó educadamente que la plata había sido a cuenta de los gastos administrativos, gastos que el trámite había generado en los mas de diez meses en los que el legajo había paseado de acá para allá, bailando muerto de risa, hasta que alguien finalmente había decidido que no podía hacerse y le había puesto fin al baile.
La señora se puso de mala leche y empezó a gritar, insultando al Escribano, amenazando con levantar una denuncia. El Escribano invitó a la señora a retirarse y le dio la espalda para mostrarle la salida. La señora lo agarró del cuello de la camisa y trató de tirarlo al suelo. El Escribano se soltó y la señora - porque yo soy una chica educada y mi mamá me enseñó que no hay que decirle vieja loca a la gente - empezó a chillar que la había querido golpear y que iba a llamar a la policía.
Para fortuna de la viej- digo, de la señora, y del Escribano, el Otro Escribano, que estaba en su oficina y había escuchado todo el altercado, salió al rescate y entre los dos finalmente lograron que la señora se retirara del establecimiento.

El viernes pasado, el Escribano - no el Otro Escribano, traten de no perderse - recibió una carta del Colegio de Escribanos en la cual le informaban que la viej- digo, la señora, había levantado una denuncia contra él, diciendo que la había tratado de golpear, que la había insultado a ella y a todos sus parientes, que le había pedido una cantidad de dinero ridículamente alta para terminar el trámite y que finalmente no había querido hacer el trámite simplemente para retenerlo y sacarle mas plata.

Ajá.

Todo es refutable, ya que el Escribano tiene papeles y fotocopias que prueban que las cosas fueron averiguadas, los papeles fueron llenados, las personas habladas, los balanceos balanceados, y tiene testigos que prueban que a la viej- a la señora, nadie le gritó ni le levantó una mano.

La vida va a continuar y nadie va a salir muy mal parado de esto....
Pero, eso no quita, que vieja de mierda y que hija de puta que puede resultar la gente a veces.

7 mar. 2012

Una Cuestión de Pragmatismo


Jonathan Creek.
Hablé de él - o de la serie, mejor dicho - hace un par de semanas, comentando lo mucho que me gustan las series de suspenso británicas, los whodunnit, con sus vueltas de tuerca y sus misterios de habitaciones cerradas y ese tipo de historias, del tipo de El Misterio del Cuarto Amarillo de Gaston Leroux y todos sus derivados.

En el episodio que estaba mirando el otro día - sí, voy a spoilerear, así que los que estén planeando ver The Grinning Man cierren los ojos ahora... ¿Listo? ¿Los que quedan no planean verla o no les interesa saber si es el mayordomo el asesino? Seguimos entonces.
Decía, The Grinning Man.
The Grinning Man empieza con una montaje de un noticiero de los años treinta, de esos que pasaban en los cines antes de las películas, en el que muestran una fiesta de fin de semana en un casa gótica muy gótica, en la cual vive un espiritista famoso. La historia de la casa gótica muy gótica cuenta que en el altillo - toma ominosa del altillo desde afuera, con sus ventanitas de vidrios romboides - en el siglo XVI, la familia que vivía ahí, tenía encerrado a un pariente loco, onda Jane Eyre, y que desde que éste murió, la gente que duerme en la habitación con bañito en suite del altillo, desaparece. El noticiero cuenta que el Profesor Mencken - hombre de ciencia y razón "no existen cosas como los fantasmas bla bla bla" - ha aceptado el desafío - porque siempre alguien tiene que tomar estas cosas como un desafio - y muestran como toda la gente de la fiesta sube al altillo, encierran al profesor en el cuartito con cuatro candados de llaves separadas y entre risas, ja ja ja que locos que somos, se van.
Obviamente, a la mañana siguiente, abren la puerta, y del profesor sólo queda la ropa a los pies de la cama.
No somos tan locos ahora, ¿ehhhh?
En fin.

Cortamos al día de hoy, presentamos a los personajes - no voy a hacer un recap de todo el episodio, otro día me dedico a eso, ahora sólo quiero llegar a un punto - y dos chicas, camino a una fiesta, quedan varadas en mitad de la noche y la lluvia en un camino vecinal de esos que usan en todas las películas de misterio y sorprende que no estén llenos de gente la cantidad de gente que queda varada en ellos. Las rescata un desconocido de barbita y con su camioneta las lleva hasta, oh sorpresa, la casa gótica muy gótica del noticiero que vimos antes.
¿Coincidencia?
No lo creo.
En la casa está viviendo el descendiente del espiritista, que es un mago de renombre - manteniendo la línea familiar -, que las recibe amablemente y les ofrece quedarse hasta que pase la tormenta.
Una vez instaladas, se sientan a tomar algo en el living - las dos chicas, el mago, el desconocido de barbita alias ayudante del mago, la madre del mago y acá, mi hermosa asistente - y salta la historia de la familia y su pariente loco y cómo desde que desapareció el profesor Mencken, desaparecieron otras ocho personas.
Ahora, si fuera yo, me alejaría inmediatamente de las inmediaciones siquiera del maldito cuarto - ya estaría en el pueblo del al lado - pero, que va, yo no soy ellas y una de las dos chicas, con un par de copas de mas, decide pasar la noche en el altillo y convence al ayudante de que la encierre con los cuatro candados.
Llega la mañana siguiente, y para la sorpresa de nadie, la chica no ´ta mas, sólo queda su ropa arriba de la cama.
La chica que queda, Joey, porque decirle la chica ya me cansó, decide averiguar que pasó y enlista la ayuda de Jonathan Creek.

Hay otro caso dando vueltas, por cierto, uno que involucra al mago, a su asistente, un secuestro fingido, un asesinato, un matrimonio secreto, un amor no correspondido y un psicópata común y corriente, pero a mí me impresionó lo del cuarto en donde desaparece la gente, así que se los voy a ahorrar.

Entonces, la historia continua. Joey y Jonathan revisan el cuarto del altillo, la cama, el dosel, el techo de vigas, el baño, etc., no encuentran nada. Revisan el cuarto de abajo, donde durmió Joey, nada. Piensan y piensan, pierden como una hora en el otro caso y, finalmente, deciden pasar la noche dentro del altillo, a ver si desaparecen. Gente arriesgada y un tanto tonta en mi opinión, pero bueno, así son.
Llega la mañana, los dos siguen aparecidos, tirados en la cama mirando el techo y nada sucedió.
Joey se levanta a las puteadas con dolor de espalda y Jonathan la deja sola para ir a buscar Ibuprofeno.
¡¿Cómo la va a dejar sola en una habitación donde desaparece gente?!
Hombres.
Jonathan sale al jardín a buscar al ayudante para pedirle una pastilla, y se pone a estudiar el asunto desde afuera, porque en realidad todavía no está del todo seguro que la habitación que se ve desde afuera, con sus ventanitas romboides, sea la misma que la de adentro, ya que las escaleras son muy retorcidas y las ventanas están enrejadas de adentro, por lo que es imposible mirar para afuera y asegurarse. Y mientras está estudiando las ventanas y ponderando todo el tema, Joey decide darse un baño para aflojarse la espalda. Es ahí cuando a Jonathan se le prende la bombita y se da cuenta que el problema no es la cama, si no la bañadera y sale corriendo para adentro, con el ayudante corriendo atrás.
Llegan de pedo. A esto de que todo saliera mal, mirenloquelesdigo. La bañadera ya se había hundido por la presión y había tirado a la pobre chica adentro de un enorme tanque lleno de agua verdosa, escondido abajo de la habitación. La rescatan justo. Entre él y el ayudante logran parar el mecanismo, bajar la bañadera otra vez y sacarla antes de que se ahogue. No sin que antes viéramos todos los cadaveres podridos o a medio pudrir, hundidos en el agua.
Una porquería, bah.

Resulta ser que el espiritista que vivía en la casa gótica muy gótica en los años treinta era simpatizante de los nazis y tenía un problema con el profesor Mencken y sus ancestros. Como no quería asesinarlo así sin mas - ¿ustedes por quién me toman? - selló la verdadera habitación del ático, remodeló otra habitación, ajustó las escaleras para que pareciera llevar hasta ahí, ideó todo ese sistema de poleas en la bañadera y ahí quedó, la retorcida trampa, como una mecánica araña, esperando para cazar bobos a través del tiempo.
Voy a tener que admitirlo.
La bañadera y su tanque australiano lleno de cadaveres, me impresionaron mucho. Posta. Me resultó terriblemente perverso. Me hizo pensar en los medievales y sus máquinas de tortura. El otro psicópata del episodio, que mataba con un cuchillo me parecía mucho mas honesto. Horrible seguro, pero directo. La maquinaria esa, matando gente ella sola, mucho después de que su creador muriera, y sin que nadie supiera de su existencia, me puso de un humor de lo mas curioso.

Ahora, el punto al que yo quería llegar en realidad, no, es ¿cómo alguien puede vivir en una casa en la cual ocho personas, OCHO PERSONAS, desaparecen en la habitación del supuesto altillo y no contratar un grupo de muchachos con mazas para que la desmantele? Yo ni bien me mudé - jamás me hubiera mudado ahí, pero pongamoslé, por el bien de la conversación, que lo hago - contraté cinco monos y me la desarman a garrotazos, no me jodan. En dos patadas nos hubiéramos dado cuenta de que la habitación que estábamos desarmando a golpes no era la misma que se veía de afuera y hubiéramos resuelto el misterio sin tanto fatalismo.

A la gente de las películas de misterio les falta pragmatismo, esa es la verdad.

1 mar. 2012

Pies de Barro


En mi casa se ve el canal Disney XD - otros también, pero ese suele ser el canal por default.
Entre otros muchos programas - si ustedes no ven Phineas y Ferb, deberían - en este canal dan Los Vengadores (Los Heroes Más Poderoso del Universo). Sí, así, con la acotación entre paréntesis y todo.
Los Vengadores, para cualquiera que no esté en tema, es sobre un grupo de superhéroes - no, Bebilacqua, Superman es de los SuperAmigos - que se dedican a - sí, Batman también es un SuperAmigo - salvar al mundo de las fuerzas del - no, El Hombre Araña no está afiliado a ningún sindicato, no - mal y a luchar por la - sí, Bebilacqua, los Vengadores es un nombre mucho mejor que los SuperAmigos, totalmente de acuerdo - justicia.
Decía entonces, los Vengadores, superhéroes, luchando contra todo tipo de villanos. Divertido. A quién puede no gustarle.

Ahora, en el mismo canal, dan también una serie - o una película, en realidad no estoy segura, ya que vimos un episodio doble, pero la serie pareciera que todavía no la estrenan - que se llama Los Vengadores del Futuro: Los Hijos de los Vengadores.
Es fácil colegir de que trata con ese título. Es un título bastante autoexplicativo. No podemos decir que esconde mucho. Nadie va a pensar que se trata de un romance otoñal de dos ancianitos en la Venecia del siglo XIV.
El tema es que la película - o serie - empieza narrando como los Vengadores se enamoraron, se casaron, tuvieron hijos, y como después apareció de la nada este coso robótico hiper ultra re que te contra villano y los mató. A todos. Bueno, no a todos, pero casi. Habrán quedado dos para juntar el polvo y apagar la luz.

¿EH?

Me están cargando.

¿No acabamos de ver que eran (Los Héroes Mas Poderosos del Universo)?
¿A quién se le ocurre dar las dos cosas en el mismo canal? ¡Una cosa practicamente cancela la otra!
Yo no voy a ver una serie sobre (Los Heroes Mas Poderosos del Universo) cuando me acabo de enterar que no, bueno, los Mas Mas Poderosos en realidad, no, sólo un poco. Grossos, seguro, posta, pero así como los maaaaas, bueno... no.
Tristísimo.
Y ni hablar que en estos días estrenan la película.
A mí porque me gusta Robert Downey Jr y Chris Evans y todos esos, que si no no la vería nada. Les perdí el respeto por completo.
Habrase visto.
Tiene razón, Bebilacqua, esto a los SuperAmigos no les pasa.