Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

31 dic. 2011

Torero


* Situación de riesgo nº1.
Conversaba yo con mi cuñada, los críos zumbaban alrededor como moscas con speed. Acabábamos de llegar a su casa, Navidad - 4 horas y contando, y la excitación no los dejaba aterrizar . La Ro vino y preguntó - por enésima vez - cuanto faltaba para que llegara Papa Noel con los regalos. Y mi sobrino - que la escuchaba por primera vez -, la miró un tanto confundido, y aseveró: Pero los regalos los fui a comprar yo con mi mamá.
La Rorro lo ignoró olímpicamente - la Ro tiene oído selectivo.
Zeke ni se enteró - Zeke todavía está en una edad en la que no se entera de nada.
Yo cambié de tema, quién quiere Coca, y mi cuñada se llevó a su cachorro a buscar los juguetes.

(Mi cuñada me comentó mas tarde, que había aleccionado a Juan para que no dijera nada sobre la inexistencia de Papa Noel, pero el pobre, con sus cinco años incapaces de guardar silencio, no sabía cómo cargar con su alma. Sobre todo porque esa misma tarde, en el desfile de la avenida central, había visto a Papa Noel saludando desde el carro de bomberos ¿y no era que no existía? Pobre crío andaba con una confusión encima.)

* Situación de Riesgo nº2
Avanzada la noche - el chivo en el patio estaba casi listo, ya nadie quería seguir siendo engañado con chorizos, yo ya me había servido las ensaladas, los críos se habían ido todos al piso de arriba a jugar a la habitación de los primos - tuve que subir a buscar algo al cuarto de mi cuñada.
Entré, dejé la puerta abierta - error error error - y rodeé la cama, para buscar del otro lado. Atrás mío, con un silencio de ninja, se coló Zeke y no lo noté hasta que su vocecita de pan flauta me preguntó "¡¿Qué hacen toos esos regalos sobre la cama?!" Giro veloz, arreo de crío hacia la puerta como arriando gallinas
"¡¿Qué regalos?! Esos no son regalos, son cosas de tu tía. Vamos para el cuarto."
"¡Pero yo quiero abrir un paquete!"
"Que no son paquetes, hombre, son cosas del trabajo de tu tía."
Y cerré la puerta.


* Situación de Riesgo nº3
Llegó finalmente la medianoche.
Los críos seguían encerrados jugando en el cuarto, así que mi cuñada y yo subimos a buscar todo. Mientras ella juntaba, uno de los críos amagó a salir - las puertas de los cuartos están enfrentadas en un pasillo muy angosto - así que rápida y veloz, me metí en el cuarto y los llevé hasta la ventana, de donde podían verse los fuegos artificiales que la gente estaba tirando - contraviniendo las normas de San Martín que prohibe tirar fuegos artificiales por miedo a los incendios... eran de bonitos... Y mi maniobra funcionó por un par de minutos. ¡Mirá ese! Hasta que la Ro gritó "¡Desde el patio se van a ver mejor!" y antes de que pudiera detenerlos, el malón salió del cuarto y corrió por las escaleras.
Atrás salí yo a los gritos, "¡Al patio! ¡Vayan para el patio!" sintiéndome no sé por qué, como una de esas niñeras en las películas a las que nadie le da bola.
Porque Dios es grande y los fuegos artificiales llaman, ninguno de los críos miró para el living - dónde todos los adultos hacían malabarismos para esconder los distintos paquetes - y salieron directo por la puerta al patio de atrás, dónde ahí sí, merced a la actividad ilegal de los vecinos de la zona y al primo mayor, que custodiaba la puerta de entrada, logré mantenerlos distraídos tiempo suficiente como para que vinieran a buscarnos al grito de "¡pasó Papa Noel!", momento en el cual los fuegos artificiales perdieron todo su encanto y todos corrieron para adentro otra vez.


* Situación de Riesgo nº4
Zeke abrió un camión de bomberos, chocho.
Su primo Juan, feliz de que le hubiera gustado le dijo muy contento "lo compramos con mi mamá".
A Zeke la implicación le pasó por arriba.
Era un camión de bomberos - y mirá, la escalera se levanta -, honestamente, ¿que importa quién lo compró?


* Situación de Riesgo nº5
Esta situación no fue navideña, pero viene al caso por que mantiene la línea.
A la Ro se le aflojaron las paletas. Una se cayó, la otra no. Quedó atorada. Se torció de manera impresionante y ahí quedó. Finalmente saqué turno con la dentista, que me dijo que volviera en dos semanas que la íbamos a sacar. Ayer fueron dos semanas.
La Ro lloró, pateó y mordió cuando la médica la pinchó.
En serio.
Le puso la anestesia, le prometió que no le iba a doler - promesa que cumplió, pese a todo - y aún así, la Ro se tapó la boca con las manos y se negó a dejar que le sacáramos el diente. Finalmente, después de quince minutos de hacerle la psicológica yo le agarré los brazos y la cara, la doc la sostuvo con un brazo y en quince segundos, pese a los gritos y las sacudidas, sacó el diente de un solo tirón. "¿Te dolió?" el gruñido de respuesta fue una chinchuda negativa.
Esa noche, la Ro puso el diente abajo de la almohada, con una carta para el Ratón Perez, pidiéndole que no se llevara el ratoncito de plástico donde había metido el diente porque había sido un regalo de la doctora y muchas gracias.
Esta mañana, me estaba arreglando para ir a trabajar, la Ro se levantó temprano y ahí me di cuenta, como una tarada, que me había olvidado de poner la plata abajo de la almohada - sí, sí, lo sé, soy una pava, no se aproveche de la situación, Bebilacqua, que uste´no tiene altura moral. La Ro llorando le mostraba a Juani, la chica que limpia, que el ratóncito de plástico todavía tenía el diente y yo pensando frenética como mierda solucionar el problema.
"¡Mamaaaaaaaa!" la tragedia griega.
"¿Sabés lo que pasó, Ro? Vos estás de vacaciones, así que seguro Perez contaba con que vos te ibas a levantar mas tarde y te debe haber dejado para lo último. Volvé a dejarlo abajo de la almohada, que seguro en un rato se lo va a llevar."
"¿Vos decís?"
"Sí. Andá a lavarte los dientes y hacer todo."
No muy convencida, se metió en el baño y yo corrí a hacer el cambiazo. Y justo a tiempo, porque dos segundos después salió corriendo del baño a buscar su diente de la almohada, porque ya que estaba le iba a dar una cepillada también, para que estuviera limpio para el ratón.
Que felicidad la suya - y que alivio el mío - cuando encontró que el diente y la carta se habían ido, el ratón de plástico no y la plata había llegado. Me fui a trabajar mucho mas tranquila, mientras ella le contaba a Juani, feliz, que ¡el ratón había pasado cuando ella estaba en el baño!

Mantener la magia es estressante.

7 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

Cómo disfruté de estas situaciones de riesgo!!!

En cuanto a Pérez, a mí una vez me pasó eso. Me levanté y no estaba mi dinero y se lo dije a mamá (quien me confesó años más tarde que se había olvidado) y ella decía "pero no puede ser, no puede ser" mientras buscaba distraernos, y hacía que buscaba y en eso puso dinero en su mano y se fue a un rincón y dijo "acá dejó la plata".

Una genia las madres.

Lo de distraerlos con los fuegos artificiales, las veces que lo habré hecho con mis primos y sobrinos!

:D

Besos y feliz 2012!

Dany dijo...

Hermosas situaciones de riesgo. Las que yo más recuerdo de mi infancia eran vinculadas a los reyes....el pasto y el agua para los camellos......jajajaj
Un beso, feliz 2012 y mi invitacion para que pase detrás del muro. !

Yoni Bigud dijo...

Oh. Uno siempre está al borde del desastre con ese fraude que intenta mantener. Y ni hablar del primito delator, con quien no se puede luchar con armas tradicionales.

Uno da su mejor esfuerzo, pero los niños de hoy no llegan a los siete años sin averiguar la verdad. Esta vez usté se salvó por partida doble, así que disfrute y tenga más cuidado para la próxima.

Feliz 2012 para usté.


Un saludo.

Crai dijo...

Mi sobrino es rematadamente sorete. Yo le quiero, pero es así, tiene 10 años y es un sorete. Y este año, le dijo a su mamá que ya sabía que no existe Papá Noel. Entonces mi hermana le dijo, "bueno, entonces no pidas boludeces caras. Y NO LE DIGAS A TU HERMANO Y A TU PRIMA QUE NO existe". La cuestión es que teníamos que andar vigilando que no contara, porque claro, el negocio no le cerró. Hasta que un día agarré y les dije a los tres: miren, el que no existe es Santa Claus. Papá Noel sí. Y Papá Noel pasa de largo a los buchones, asi que fíjense". NO hizo falta nada más, le digo.

GABU dijo...

SITUACIÓN #1:Hay que aleccionar a esa madre a como dé lugar por desalmada!!! Cómo puede trarle abajo la ilusión a su peque de tan solo 5 añitos??!!

SITUACIÓN #2:Ups! Esto ya es tooooooda una circunstancia,que se me arrima a la anterior,asi que insisto con otro correctivo para la madre,eh?! =_=

SITUACIÓN #3:Jajajajajajajajaja
Cómo puede ser que nos hayamos olvidado que en instantes cruciales los peques son más volátiles que pedo en canasta!!

SITUACIÓN #4:Ese primo JUAN no seria el mismo huevonazo que 'custodiaba' anteriormente la puerta,no??

SITUACIÓN #5:Juassssssssss!!!!! El timming del RATÓN PÉREZ en realmente eMMMMMvidiable!!!
Desde cuándo se hace una hoja de ruta de acuerdo al sueño de los retoños???
Tu explicación ME MA TÓ!!! Bien ahí... ;)
jajajjaajajajajja

BESOTES ANSIOLÍTICOS ;-)
¡¡Y MI DESEO DEL MEJOR INICIO DEL 2012!! =)

Zeithgeist dijo...

jajaj genial!
Pero decime q no te divertis a montones.

.:. chiru .:. dijo...

sí, totalmente estresante...
hace unos años olvidamos la filmadora encendida sobre la mesa, y quedó registrado el momento en que poníamos los paquetes junto al árbol, chirusito pidió la cámara para ver los videos de los fuegos artificiales (que yo no sé por qué se encienden en nochebuena) y menos mal que se me dió por chequear antes de dársela y lo eliminé a tiempo...
sunalucha eh? es duro el laburo de maga