Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

2 sept. 2009


Tengo miedo de volar.
Esto, lamentablemente, es un evento reciente. La maternidad me jodió algo en las conexiones del cerebro - una dendrita se sobrecargó y se ve que saltó la térmica - y algo que antes no me producía nada mas que una ligera molestia... una cierta inquietud... ahora me provoca un pánico cerval.
Una cagada, resumiendo.
Cuatro veces crucé el charco - dos de ida, dos de vuelta, por si las matemáticas fallan -, lo que hace un total de 48 horas de vuelo, y nada. Vi las películas, leí el libro de bolsillo de turno, comí la comida - ¿polo o pesce? preguntaba el aeromozo de Alitalia, con su mejor sonrisa -, escuché música hasta decir basta, y apenas si hubo un par de temblores en mi sistema nervioso...
Después de que naciera la Rorro viajé a Buenos Aires, y de la hora y media que estuve en el bendito avión mi asiento todavía tiene las marcas en los apoyabrazos. Mi cuerpo inmóvil se aferraba al aparato, como si hubiese hecho alguna diferencia en el caso de que todo el armatoste se fuera al carajo, y mi mente, en forma de un tipito histérico retorciéndose las manos, corría arriba y abajo por el pasillo gritando:"¡Vamos a morir! ¡Todos vamos a morir!"... Por suerte esto último sólo sucedía dentro de mi cabeza, porque hubiera sido terriblemente embarazoso para Henry.
El punto es que ahora, además de la Rorro, existe Zeke, asi que olvídenlo. La sola idea de acercarme al avión me dobla las rodillas.
Cabe agregar, en un veloz aparte, que el mundo se ha encargado de hacerme notar de todas las maneras posibles lo absurdo de mi postura, pero no veo la salida del laberinto. Si el avión no se cae, mi postura absurda se mantiene; si el avión se cae... bueno, no creo que sea el momento adecuado para decir TE LO DIJE.
En fin.
El problema, porque obviamente atrás de todo este soliloquio hay un problema, es que se acerca el casamiento de mi hermana... Obviamente hay que viajar. Y no quiero - no puedo, me rehuso, me aterra - viajar en avión. Si fuera yo sola la que viajo, todo bien, viajo en bondi, todos felices y contentos, la imagen se cierra, ruedan los créditos. Pero por una cuestion de parentesco - mi hermana quiere que estemos todos en su casamiento, donde se ha visto - viajo con hubbie e hijos... lo que basicamente me obliga a redefinir mis planes y tener que considerar la idea del avión. 14 horas de omnibus con dos críos a cuestas no es moco de pavo...
Así que acá estoy, pobrecita yo y mi psicopatía, barajando posibilidades. Tengo un ratito para decidir, ya que antes saque los pasajes, mayor el descuento que consigo, pero sinceramente no... Porque consideré la idea de doparme hasta las cejas y que me suban en una carretilla y me bajen en tobogán, pero la tuve que descartar practicamente enseguida. Henry no puede con los dos chicos Y conmigo en estado alfa.
Me parece que la mejor va a ser to split la familia, tirar una moneda y viajar con el que pierda en bondi, mientras que mando al ganador con Henry en la avioneta... Y que conste que esa opción, tampoco me deja tranquila.

4 comentarios:

Jorgelina dijo...

Las opciones posibles son:
1) Los 4 en auto
2) Vos en bondi y Hendry con los dos chicos en avion
3) Como vos decis al final, vos en bondi con el "perdedor" de la monedita y Henry con el ganador en avion, a la vuelta invertir lugares asi los dos chico viajan en avion.

Guada G Narbaitz dijo...

Los 4 en auto es inviable porque es sólo por un finde y 12 horas al volante de ida y 12 de vuelta por una temporada tan corta y que después el lunes tenga que laburar...
Nop, va a ser la de la monedita nomas. Ya lo conversamos y quedo así posta. :)

Anónimo dijo...

faaa!, como se extraña el tren!

Guada G Narbaitz dijo...

Sabés que si?