Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

12 oct. 2009

Y aún así, bliss...


Terminamos de acomodar todo, Henry llego a buscarnos, preparé la netbook para bajarla con la cartera, bajamos la mitad de las cosas, subí mi bolso a la camioneta, Henry estaba subiendo a Zeke, Rorro estaba sentándose y yo de golpe tuve una visión. Me enderecé: "Rosarito, ¿vos cerraste la puerta cuando saliste?"
"Sí."
"... Yo dejé la llave colgada... Henry, ¿vos?"
"... No"
"Y la madre que lo re mil parió."
Hubo que llamar a Susan, que ya estaba en San Martin, para que nos consiguiera el cell de la vecina que no estaba en su casa, a la cual hubo que ir a buscar - no encontrábamos la calle -, traerla hasta su casa, abrir la puerta - gracias a Dios - juntar lo que faltaba - mi netbook, mi netbook, mi queridisima netbook y demás - y llevarla de vuelta a donde la habíamos encontrado - la calle fue mucho mas fácil de encontrar la segunda vuelta. A través de eso hubo que tranquilizar a Ro que no paraba de pedir perdón... El plan de salir temprano se corrió 40 minutos y el buen humor con el que había empezado todo empezó a aguarse un tanto.
El viaje en sí, una vez que logramos salir de la city, no estuvo tan mal. Se alargó muchiiiiisimo merced a que nos agarró la lluvia antes de Zapala y después se nos hizo la hora, o sea que los "precaución, comienzo de camino sinuoso" hubo que hacerlos a oscuras. A Henry le gusta manejar de noche, asi que nada, pero aun así llegamos cerca de las 12. Los niños durmieron gran parte del camino, por ende hubbie y yo queríamos dormir, por favor, por favor, por favor, y tanto Zeke como Rorro estaban listos para la siguiente ronda. Costó que se durmieran... costó hasta las 3 am, costó.
Al día siguiente up a las 7 15 - ah, la felicidad - desayuno en la chocolatería, paseo hasta Chapelco - ¡nieve! - Rorro protestó de subida y de bajada porque quería ver a sus primos. Si así es ahora, que queda para después, cuando realmente no quiera pasar tiempo con nosotros...
"Rorro, mirá el paisaje, que lindo, está nevando!"
"No quiero ver, quiero volver a la cabaña!"
"Pero los chicos no llegaron!"
"No te creo!!"
Después de almorzar - con los chicos finalmente - salida de excursión. A un lugar que quedaba leeeeejos y a mi me engañaron, me dijeron que quedaba cerca y yo quiero ir a dormir... Llegamos al Parque Nacional Algo, nevaba que daba gusto. Zeke y su resfrío no se quisieron bajar, los demás se fueron a pasear y volvieron helados.
Vuelta a casa, compra de torta - para soplar las velas de zeke que eran toda la excusa del viaje - cena en casa, niños corriendo por todos lados y finalmente a a cama, bendita cama - aun cuando es curioso el hecho de que uno viaja lejos en busca de la paz y los vecinos al lado tienen una fiesta con la musica al mango. Resuena de lindo el bajo en la montaña...
Up a las 7 45 - vamos mejorando - desayuno en casa y paseo a Chapelco again, donde la nevada del día anterior ya se había asentado y estaba lindo lindo lindo. Zeke again paseó - en brazos - treinta segundos y de vuelta al tutu. Rorro, padre y abuelo se pasearon entre los arboles nevados un rato mucho mas razonable.
Y ahora, despues de un almuerzo de carne al horno - sobras de anoche -, estofado - sobras del mediodia - y torta - sobras de cumpleaños - estoy lista para la siesta.
Confío en que Zeke y Ro también.

ETA: Siesta, gloriosa gloriosa siesta.

2 comentarios:

zorgin dijo...

que buena que es la rutina...
qué quiere decir eta? (no, la baska no, la suya)

Guada G Narbaitz dijo...

Y que fabulosa siesta que fue... :) Si, la rutina es algo bueno. Y te atrapa en el momento mas oportuno.
Edited to Add... O sea, editado para agregar. Me acostumbre de tanto leer blogs en inglés.