Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

4 mar. 2010

Hay que Ganar un Poco... Perder un Poco...




Cuando yo tenía 17 años - hará de esto un tiempo ya - pasamos un verano en Miramar... pasamos muchos veranos en Miramar, antes de que todo se complicara, pero este en particular resultó ser un buen verano. Uno de esos veranos con amigos, con fogatas, con largas charlas de café, con días de playa, noches en cualquier parte, amaneceres en las escolleras. Esos veranos que uno guarda en el cajón, en la parte de mas arriba, y que cada tanto desempolva y admira y recuerda y abraza y sonríe antes de volver a guardarlo, dejándolo a mano porque es una de esas cosas que vale la pena no perder.

Ese verano, curiosamente, pese a todo su encanto, fue el verano en que me atropelló un auto cuando andaba con mi bicicleta, sola, pelotudeando lejos de casa.
No me atropelló atropelló, no hubo sangre ni rechinar de neumáticos, ni ambulancias ni corridas al hospital, ni nada de esas cosas tan horribles que pueden pasar, tan sólo me topeteó la rueda - yo crucé sin mirar, mea culpa - y caí redonda, de traste al suelo.
Un segundo estaba arriba, el siguiente estaba en el suelo y nunca sabré que pasó entre ambos.

La señora que manejaba se bajó, muy preocupada, queriendo saber si estaba bien, si quería que me llevara al hospital, a mi casa, al aeropuerto, a la China o a donde yo quisiera, cosa que negué de manera vehemente. No estaba muy golpeada - no, en serio, gracias, estoy bien -, estaba muy sacudida, y lo único que quería era irme lejos de la señora, de su auto, de la calle y de cualquier persona que me hubiese visto alguna vez para poder ponerme a llorar. Agarré la bicicleta, que ni siquiera se había abollado, la traidora, y me alejé rápido, empujándola, sin juntar coraje para subirme otra vez.

La mujer me miró un segundo mas, ya sin insistir, y finalmente, dándose cuenta de que yo la estaba dejando escapar sin mas, se subió a su auto y se fue a la mierda.
Yo caminé las dos cuadras que me separaban de la casa del chico que me tenía loca en esa época - personaje habitual en mi cabeza durante los siguientes años y la razón por la cual había estado pelotudeando por la zona -, y pensé en contarle lo que había pasado, en pedirle que me llevara a casa, en jugar la carta de la víctima. Pero no supe cómo, nunca sé exactamente cómo, no me sale el contar ese tipo de cosas sin sentirme una tarada pescando compasión, y al final caminé las veinte cuadras que me separaban de la casa que alquilábamos, empujando mi bicicleta, donde tampoco conté nada a nadie y continué mi fantástico verano como si nada.

Esto último, desde el no decirle nada a Nacho hasta mi completa negación de lo sucedido, el tiempo me probó que había sido una reverenda estupidez. No sólo porque quizás hubiera logrado algo con Nacho - la carta de la víctima siempre funciona - si no porque al tiempo descubrí que después de ese terrible golpe, el dormir boca arriba - o estar apoyada en cualquier superfie recta - me ha quedado vedado, ya que enseguida empieza a dolerme la espalda de manera sorda. Tres minutos y mi omóplato empieza a arder, cinco y se irradia a toda la espalda, mas de quince y paso las siguientes horas puteando.

Los médicos no tienen ni idea qué es, porque en los lugares donde me duele no hay nada excepto músculo, y los músculos parecen estar bien, asi que asumen que es una contractura padre y me dan sesiones de kinesiología que se sienten maravillosamente pero no solucionan nada. Así que mi dolor de espaldas y yo nos hemos acostumbrado el uno al otro, porque ninguno parece tener intenciones de irse a ninguna parte, asi que, como malos vecinos, sólo nos queda soportarnos.

Toda esta larga reminiscencia venía a algo, no voy a andar descargando semejante historia sobre la gente desprevenida que se acerca sin saber de qué va la cosa, así porque sí. No. Esto venía a que hoy llevé a Zeke a dormir la siesta, como últimamente hago, y me acosté con él - porque si no lo hago se va de paseo. Nos pasamos diez minutos en que yo lo miraba, los ojos entrecerrados y él miraba el techo, pateaba la pared, se daba vuelta, se acurrucaba, levantaba el traste, bajaba el traste, me miraba, etc, hasta que finalmente, aburrido, se trepó encima mío, donde procedió a acomodarse sobre mi estómago - la cabeza contra mi esternón, las piernas cada vez mas largas una a cada lado de mi cintura - y se quedó dormido.
Y cómo será el amor que una tiene por los críos que una trae al mundo, que pese al dolor de espaldas anteriormente mencionado, que enseguida levantó la cabeza, me quedé abrazándolo, tibio y con perfume de toallita húmeda Pampers, por un largo rato...

Demás está decir, a estas alturas, que todo este posto, obviamente, es sólo para quejarme porque todavía me duele la espalda y el Actrón no hizo efecto.

9 comentarios:

Alex dijo...

Yo paricularmente no pensaba nada, me solidarizaba, eso sí. Y probá con dioxaflex plus o algo así, le decís el nombre al farmacéutico y si no es te dice el correcto.
Tu sister está con mocos, estornuda dormida, habla así que nos espera una noche de esas...y mi espalda también me duele!
Bacios a mi Zeke dulce.

Alex dijo...

se me chispoteó la "t" de ya sabés qué palabra

Ouchurus dijo...

Buenas...en el blog de Pablo me dijeron que si le daba derecho por ésta, llegaba acá...y llegué.

Me gusta y me resulta muy familiar la manera en que escribís.
Igual que vos he pasado veranos en Miramar, paveando en la bicicleta, y una vez me di un palo terrible (fui mas tarada que vos, porque no hubo un auto, fui yo solita) porque venía llorando, justamente porque el que a mí me tenía loca no parecía registrarme más que amistosamente...Pero en mi caso lo tuve que contar porque me reventé un brazo, terminé con yeso y una fisura que aún hoy los días húmedos se hace sentir.
Y también, igual que vos, he hecho y hago malabares para dormir niñas indormibles, que se me trepan, o yo me trepo a la cuna y me acurruco ahí, grandota como soy, a ver si al fin cierran los ojitos.

un saludo

Guada GN dijo...

Alex, muy patotera soné? Bueno, lo cambio.
Pobre la princesa. Que cosa, bicho que anda suelto bicho que va y se pesca. Espero hayan dormido bien y no haya hablado mucho - sólo un poco. Mandale un beso de mi parte, que desde que estoy sin teléfono fijo - sí sí, tengo que comprar uno - no llamo nunca.
se me chispoteó la "t" de ya sabés qué palabra

Ouchurus, que bueno que encontraste el camino :). A veces pienso que con la curva al final puede costar un poco, pero eventualmente la gente llega. Siempre es lindo recibir visitas que vienen con regalos.
Yo amé todos mis veranos en Miramar. Había toda una libertad en eso de poder pasear en bicicleta por cualquier parte que nunca tuve en ninguna otra parte. Lamento que tu brazo haya caido mal y te haya obligado a contar el cuento. Muy molesto cuando el cuerpo nos traiciona de esa manera. Que hacía ese brazo ahí, si yo lo traía por acá? Seré curiosa, al final te registró el muchacho? Te firmó el yeso al menos?

Ouchurus dijo...

Al final me registró...y me hizo un dibujito en el yeso, pero no se terminó de animar, éramos chicos...y él más inmaduro que yo (suele pasar e esa edad viste?). Fue un masazo a mi autoestima...pero años más tarde me registraron varios más, y finalmente me registró y se quedó nomás el que hoy ya me regaló dos niñas milagrosísimas ellas.Y que además me hace reir mucho, y eso no lo cambio por nada.Es quien me recomendó tu blog porque intuyó que me iba a gustar, y no le pifió.

saludos

zorgin dijo...

nacho, necho, nicho, noche...
no, che, tendría que haber levantado la perdiz, pero bueno, los costos de la independencia de decidir...
y Ud decidió
mire que las minas consiguen mucho con la onda tobillo torcido, eh?
al menos eso dicen...

Alex dijo...

patotera??? nop, nacsoluto

Dali dijo...

Jaja, en todo caso, ese fue la más completa background info for a fact que he leído XD

Guada GN dijo...

Ouchurus, me alegro que al final el que valía la pena fuera el que cayera en la red.
Zorgin, nunca lo sabré. Suelo seguir caminando con el tobillo torcido. Tozuda, que le dicen.
Dali, si uno no pone background la gente como va a saber de lo que uno habla? :P