Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

19 ago. 2010

De Paseo


De vuelta en la urbe.
Villa la Angostura nos tuvo de paso en este fin de semana largo.
Que cosa agradable salir de la gran - bueno, mediana - ciudad y pasar un rato entre el bosque y la nieve.

Llegamos el viernes a la noche después de viajar toda la tarde. Nos encontramos con el resto de la partida en las cabañas y nos fuimos todos en busca de un restaurante donde cenar.
Los niños - los mìos mas la ajena - se portaron razonablemente bien para ser la primera noche. Corrieron alrededor del local, pero viendo que era bastante tarde ya no quedaba mucha gente y no jodieron en cantidad. Cuando se pusieron pesados fue hora de partir.

El sábado fuimos al cerro. Los que esquiaban de nuestra troupe se fueron a hacer lo suyo y los que no - tres mujeres, un hombre, tres niños - pagamos el pase hasta la parte media de la montaña. "Rorro, si alguien te pregunta vos tenés cuatro" "Pero yo tengo cinco" "Sí, pero nos sale carísimo que tengas cinco, así que vos tenés cuatro, listo?" "Bueno" y la pude escuchar recitar, al mejor estilo Danica Dorada, "tengo cuatro, tengo cuatro, tengo cuatro".
Subimos en la aerosilla.
No me terminan de gustar las aerosillas.
Tengo dos preciosos moretones, uno en cada pierna, por culpa de la aerosilla. Tan preocupada estaba yo porque no se me cayera Zeke - que un poco menos y se me resbalaba por debajo de la barandilla - que todas las veces le calculé mal al sentarme. Se ve que mi cerebro cuando está ocupado en preocuparse no puede perder tiempo en nimiedades tales como velocidad, espacio y trayectoria. Pero no se cayó, así que nada.
Hicimos cuilpatín - tengo que subir el videito del enano deslizándose colina abajo hasta rebotar contra el enorme inflable que adornaba la escuelita de esquí -, con un par de trineos prestados amablemente por la gente de la escuelita - porque un poco mas allá y los teníamos que alquilar, y viendo que estábamos en plan ahorro, tampoco era cuestión.
Paseamos un poco, no nos resbalamos de casualidad, esquivamos un montón de esquiadores mediocres que se las tiraban de olímpicos - y creían que vistiéndose como tales lo iban a conseguir - y volvimos a bajar, muertos de hambre, en busca de un restaurante.

Rorro lo que mas disfrutó fue el paseo en aerosilla. A los gritos, de su silla a la mía, "¡mamá, te quiero mucho!" resonando por la montaña.

Al día siguiente, los esquiadores se fueron nuevamente a la montaña y el mismo grupo peatón del día anterior, nos fuimos a Bahía Manzano, recorrimos un poco, sacamos unas fotos - quién ha visto un bosque los ha visto todos - y después nos fuimos en busca de otro lindo restaurante donde almorzar.
Turismo gastronómico que le dice Henry.

El domingo a la noche nevó finalmente en la ciudad, prendimos la chimenea - YO la prendí, ja, y vieran todos que bonito fuego -, hicimos hamburguesas a la parrilla - ese fuego lo prendió alguien mas, no me importa quien - y el lunes a la mattina, pese al camino nevado, la lluvia intermitente y la fiaca generalizada, emprendimos la vuelta.
Fue un viaje con gusto a poco. El lugar era lindo, la cabaña era acogedora, la compañía era agradable.
Aunque, honestamente, dos días mas y me hubiera muerto del embole.

9 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Eeeeehhh! con la ùltima frase, los mataste a todos!!!

Claro, no habìa "Delivery".

Las mujeres mueren por eso. Yo me di cuenta.

Un abrazo.

Pablo dijo...

Mañana, cuando a las 6 de la tarde esté en el microclima de la línea "d" del subte, me acordaré de usted. Probablemente en términos muy procaces.

No me haga caso, es la envidia.

Marina dijo...

esa última confesión, no te da vergüenza o culpa? no, si es que honestidad no te falta :P

Pau dijo...

Tus mini vacaciones me dieron envidia. Mucha.

Alex dijo...

zafaste del "mi mamá me dijo que dijera que tengo cuatro años", tu hermana me ha hecho pasar algún que otro papelón.

te hubieras embolado, anserio??? mirá vos.

Pero bien vale el viaje ese mamá te quiero mucho resonando en las alturas :)

Felicitas dijo...

Fin de semana laaargo.... Que lindooooo!!!

Mona Loca dijo...

Guada, yo entiendo que usted no quiera que la odiemos, pero...uno no se puede embolar en las montañas!!!!

No hace falta que nos mienta, si igual al odiamos por esos 2 o3 días que pasó ahí.

Tengo unas ganas de pasarme una temporadita en las montañas!!!


besos

Guada GN dijo...

Ah, Sr Santillan, fue el delivery, totalmente... A mí si no me traen las empanadas no sé que hacer :)

Don Pablo, no importa si hablan mal o si hablan bien, lo importante es que hablen... decía alguien que no me acuerdo ahora...
La linea D... Que recuerdos. Hace tanto que no viajo en subte...

Marine, la gente dice que quiere honestidad, pero cuando uno es honesto se enojan. No, si no se puede tener contento a todo el mundo...

Guada GN dijo...

Pau, no era mi intención, era sólo un recuento... Pero sí, estuvieron lindas. :)

Alex, por suerte nadie le preguntó nada. Igual, la hubieras visto, metiéndose en el personje, murmurando "tengo 4, tengo 4, tengo 4" para sí misma.
Me hubiera embolado porque no estaba planeado el asunto para mas días. Fui con lo justo para lo que fui, hacía frío para salir mucho, los chicos adentro de la cabaña ya se estaban trepando por las paredes - un sólo televisor, incautado por el escribano, una netbook y un celular a compartir, un triste montón de juguetes que les duraron una tarde - y si uno no va esquiar tampoco da para pagar el pase hasta arriba otra vez. Supongo que si fuera con planes de mas tiempo - en el verano me parece que vamos para allá - no me embolaría.
Sí, el grito de la Ro fue impagable :)

Fefi, yep. Mucho. :)

Mona, es como le decía a Alex, no es que me embole en la montaña, es que no estaba previsto mas días. Si uno planea mas días y se apertrecha para ellos, la pasa bomba, pero como veníamos, los chicos ya estaban teniendo "fiebre de cabina" y el clima no ayudaba como para siquiera llevarlos a correr a los juegos...
Le digo, Villa La Angostura, si lo planea bien, es realmente muy bonita. Yo no la conocía...