
Es sábado a las 9 45 de la noche y decido pedir comida a Sawara, un lugar muy rico de comida china/japonesa.
Llamo, me atiende un chico muy amable, al que para el caso a partir de ahora llamaremos Hiroito, y le encargo dos porciones de rabas y un chop suey de cerdo.
Me avisa que están atrasados y que recién lo espere a partir de las 10 30.
No estamos apurados, así que no hay problema y nos aprestamos a esperar.
Para las 10 45 llamamos para preguntar si el pedido había salido ya. Me atiende Hiroito, me pregunta mi dirección y me indica que ya salió.
Con Rorro nos ponemos a mirar por la ventana, a ver si vigilando la calle el asunto se apura un poco... Al rato vemos un auto blanco baqueteado que se detiene frente a la casa de enfrente.
- Debe ser ese. - le comento a Ro y las dos miramos como se asoma el chico, chequea el número de lo de Mimi, y luego, viendo que no era, vuelve al auto y empieza a retroceder, retroceder, retroceder hasta perderse de vista...
Vuelvo a llamar a Hiroito, le pregunto - sí, yo otra vez, sí, Guada, sí, del mismo lugar - si venían en auto o en moto, y al escuchar que venían en auto le pregunto si era un auto blanco...
- Sí, porque lo vimos pasar y no encontró la casa.
- ... No te preocupes, ahora lo llamo al celular.
Bajamos con Rorro y nos instalamos en la puerta a esperar.
A las 11 15 vemos volver el auto blanco, frenar enfrente, retroceder, retroceder, retroceder - Rorro empieza a gritar "Somos nosotros! Volvé!" y eventualmente acelerar y acercarse a nuestro hogar. Un chico asoma la cabeza y nos pregunta,
- Pidieron a Sawara?
- Sí.
Se baja, me da la bolsa, le pago las tres cosas, se guarda la plata y se va.
- Por fin, - intercala el escribano cuando llego arriba.
- Sí, - contesto yo, jocosa - Lo único que falta es que no sean nuestras cosas...
Y nada mas abrir la bolsa me doy cuenta de lo estúpido de mi comentario, porque efectivamente, en la bolsa NO HABÍAN dos porciones de rabas y un chop suey de cerdo. En la bolsa lo que había era una porción de arrolladitos primavera y un chop suey de cerdo.
Puteo por lo bajo, pongo agua para hacerles fideos a los chicos y llamo de vuelta.
Me atiende una señorita a la que no le voy a poner nombre.
Le explico lo sucedido, apretando los dientes, le doy la dirección, chequea el pedido y
- Ahora llamo al chico al celular...
Hago fideos para los chicos, guardo la bolsa con el pedido-que-no-era para cambiársela al pasmado del auto blanco cuando llegue y espero.
A las 12 llamo y me atiende Hiroito.
Sí, yo otra vez. Sí, Guada. Sí, de esa dirección.
Le explico la situación y como van a hacer para solucionarlo, porque la chica me había dicho que los iban a mandar.
- No, - me dice él, - Ese es tu pedido, lo que pasa es que no había rabas y los chicos interpretaron que tenían que mandarte otra cosa.
Y a la chica con la que hablé media hora antes - que estoy pensando seriamente es la misma que me dio el turno para el cirujano jubilado - no se le ocurrió explicarme ese sinsentido, como para que pudiera putearlos media hora antes?
-¿Cómo que interpretaron? No me sirve que interpreten. ¡Además te pagué dos porciones de rabas, en todo caso interpretaron una porción de menos!
-Bueno, son cosas que pasan tampoco es tan grave, - me contesta Hiroito con tono de vendedor de seguros - Lo que te ofrezco yo es que ahora disfrutes de los arrolladitos primavera, y mañana te mandamos las rabas sin cargo... - las rabas sin cargo un joraca, porque bien que pagué las rabas, lo que quizás sea sin cargo son los seis arrolladitos primavera, - y mañana disfrutás de las rabas.
- No me sirve porque nadie come arrolladitos primavera en esta casa.
- No es tan terrible, - escucho su sonrisa conciliadora por teléfono, -Hay cosas peores.
No le digo todas las cosas peores que le quiero decir por teléfono al respecto de su madre, su familia, Japón y el emperador porque soy una dama, y en todo caso, si me dejaba llevar probablemente nunca fuera a ver las rabas secuestradas.
- ¿Mañana me las mandás entonces?
- Sí.
La conversación terminó, eran ya las 12 10 del domingo. Yo recalenté el chop suey, que estaba muy bueno, Henry se entretuvo con los arrolladitos primavera, los niños comieron fideos y eso fue todo.
La pregunta del millón ahora es: ¿Mandarán las rabas?
El escribano está convencido que no.
Yo estoy convencida que sí, pero que van a mandar una sola porción - y que voy a tener que llamar para reclamarla, obviamente.
A las nueve voy a llamar y nos sacaremos la duda.
EPA (editado para agregar, pa´l q no sepa): A las nueve llamé a Sawara, pese a los comentarios de Henry de que no llamara nada y que se metieran las rabas allá donde no brilla el sol - sí, en las fosas marianas, no sé en donde estaban pensando ustedes - y me atendió la señorita sin nombre que amablemente me dijo que sí, que justo estaba por mandarme mis dos porciones de rabas y que las hubiera mandando antes pero que le parecía que mandármelas a las 8 30 era muy temprano. Considerando que venían con casi un día de de atraso, no sé qué considera ella muy temprano, pero en fín.
Las rabas llegaron a las 10 y 10 - si yo no la hubiera llamado me pregunto a qué hora hubieran llegado - y estaban frías.
Pero bueno, que se puede esperar de un pedido que llega 24 horas tarde.