Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

26 jul. 2011

La Sutileza de un Martillo


Empecé a ver una serie, mas porque la protagonita me cae bien - trabajaba en la serie Life y tiene una sonrisa de lo mas bonita - que por verdadera gana. Es otra serie de abogados y creo que desde Boston Legal - James Spader y sus alegatos en la corte me subían la bilirrubina mal - no ha habido otra serie de abogados que me enganche.

La protagonista de la serie, Kate, solía ser abogada, y por esas cosas de la vida que no vienen al caso, ahora trabaja de mediadora, esos que en las series - supongo que en la vida real también, no sé mucho del tema y estoy lejos del abogado de mi casa como para preguntarle si en este país también existen - se dedican a mediar un asunto entre las partes para llegar a un acuerdo antes de que todo se vaya al carajo... es decir, vaya a juicio.
Hasta ahí, todo bien. Según la solapa del libro, la chica tiene una manera distinta, "refrescante", "natural", "original", bla bla bla de hacer las cosas y ¿por qué no? Siempre es bueno ver algo bueno.

En el primer episodio, ella sale de su bote - porque vive en un bote en la bahía de San Francisco... ¿los de Muelle 56 también vivían en San Francisco? - y se va a trabajar. Para a comprar un café en un lugar muy cheto, y mientras está en eso, entra un ladrón con un arma y le apunta al cajero.
Ok, yo entiendo que es una serie de televisión, y que uno tiene que suspender su descreimiento por un momento, pero ¿en serio? ¿Nueve de la mañana, un día de semana, en medio de una calle principal, en Estados Unidos? ¿Con un ventanal de vidrio enorme? ¿Después del 11 de Septiembre?
El ladrón mas descolgado de la semana.
Pero bueno, nada, sigamos.
Acto seguido, ella, la protagonista, Kate si no lo leyeron antes, que estaba justo en la cola para pagar, media entre el ladrón y el dueño del local. El ladrón no les pega un tiro a todos y el dueño, en vez de sacar el bate de baseball que tiene abajo de la caja registradora y tratar de partirle el marote, provocando así que les pegue un tiro a todos, lo deja llevarse mercancía por el valor de la mitad de lo que tiene en la caja, que después de todo no era mucho para empezar, al cabo que es lunes, una mañana lenta, todos sabemos como es eso.
El ladrón se va con sus cosas, ella compra su café y su galletita - que el dueño le cobra, obviamente, porque el efecto cómico quedaría arruinado si se lo diera gratis - y se va...

El show acaba de empezar y yo ya me siento tratada como una tarada.

Sí, la chica trabaja de mediadora, lo dicen las reseñas, pero por las dudas golpeemos al televidente con esta escena completamente ridícula sólo para recalcar bien la idea, no sea que no se vayan a dar cuenta cuando llegue a su oficina y haga su trabajo.
Los escritores, en menos de diez minutos, ya la cagaron.

Pero bueno, ella sigue teniendo una sonrisa muy bonita, el protagonista tiene lo suyo, por momentos los diálogos son divertidos, y todos saben que a las series hay que darles dos o tres capítulos antes de rendirse, en el primero todavía se están ubicando en la palmera.

En el segundo episodio, ella está yendo a no sé donde en taxi. Su taxista viene tomando café y casi atropella a un ciclista por no mirar por donde anda. El ciclista lo putea, el taxista se baja, y atrás se baja la protagonista, que en vez de irse a la merda como haría cualquier hijo de vecino, se acerca a ver en qué puede interceder... Porque no olvidemos que ella es una Super Mediadora.
Nos enteramos entonces que el ciclista tampoco estaba mirando por donde iba por estar tomando café.
¿Qué hace nuestra intrépida protagonista?
Los reta como si fuera una maestra de primer grado - "vamos, vamos, que día tan bonito y ustedes peleándose por un autito" - los dos hombres se miran los pies y arrastran la punta del zapato por el suelo y acá no pasó nada. Todos felices, cada cafetero sigue su vida, y yo pienso con un revoleo de ojos que estos escritores y la sutileza nunca han estado en la misma habitación.

He visto un par de capítulos mas - porque así soy yo, generosa... y porque la mayoría de mis series habituales están en hiatus - pero la verdad verdadera, la sonrisa de ella y la pinta de él, no terminan de salvarla, no se si decirles que se molesten.

Ah, sí, perdón, Fairly Legal. Creo que la estaban dando en algún canal de cable, pero no estoy segura cual.

10 comentarios:

Sir Lothar Mambetta dijo...

No estoy muy al tanto de las series nuevas. ¿Siguen dando Sledge Hammer en Canal 11?

Un beso.

El Gaucho Santillán dijo...

La verdad, prefiero pasar.

Desde "el hombre que volviò de la muerte", ninguna es buena.

Saludos

Dany dijo...

Prison Break primera temporada. Lie to me primera temporada. Six feet under.....y bue de algo hay que morir. Gracias por avisar. Un beso.

Yoni Bigud dijo...

Deje, a mí no me caen bien los abogados. Y menos si se dedican al oscuro arte de la mediación.

Un saludo.

Familiarizada dijo...

Su éxito como mediadora resultaría porque los tipos le miran las tetas y no la escuchan. A Fairy Legal le falta mucha sopa para ser una gran serie como Ally McBeal

Anónimo dijo...

La última vez que lo vi a Sledge Hammer era el Presidente de los EEUU en una película de acción, Mambetta... Creo que ya no anda como para trotar atras de Dory Dureaux...
Besos

Entonces no le recomiendo nada, Gaucho, total, usted y yo sabemos ya que nada se compara...
Besos

Lie To Me lo intenté, porque me gusta Danny Roth, pero si vamos a andar leyendo la gente como si fueramos magos, me quedé con El Mentalista. Prison Break la primer temporada y Six Feet Under de a pedazos, nunca logré que me enganchara como para verla toda. Y uno sigue buscando...
Besos

Anónimo dijo...

Lo suyo es personal, Sr Bigud, así que lo voy a tomar con pinzas... El oscuro arte de la mediaciòn... Que lindo que suena. Suena a pelicula... Un dramón.

Ally McBeal, como me gustaba esa serie... El bebé bailarin... Robert Downey JR... Ah, que épocas...

Anónimo dijo...

Mi fonito no pone mi nombre. No uso mas el fonito para contestar los comentarios. Muy molesto.

Martín dijo...

usté por que no vio Rápido & Furioso, eso sí que es arte. Los diálogos, la fotografía, la técnica... sin palabras. Y ni hablar de la profundidad de los personajes.

Guada GN dijo...

Por supuesto que vi Rapido y Furioso, Martín. Trabajaba Vin Disel. A mi Vin Disel me gusta... Ah, uste´me habla del argumento y todo el resto... No, no sabría decirle... :S