Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

18 ago. 2012

Un Centímetro

No sé si las brujas existen, pero que vuelan de noche, vuelan de noche, decía mi abuela...

Considerando el cuento que escuché, a veces uno haría bien en escuchar a mi abuelita.

La historia, que dicho así parece que no fuera cierta pero lo es, me la contó una de las chicas del laburo, y no, no le pasó a un amigo de un amigo de un amigo, le pasó a la señora que cuida a su hija, por lo que si bien al llegar hasta mí ya es sólo una historia, por lo menos puedo decir que las personas involucradas tienen nombre y apellido, que es más de lo que se puede decir cuando uno habla del amigo de un amigo de un amigo.
Esta señora, que tiene nombre y apellido pero no lo voy a decir, tiene una hija de veintipocos años. Esta hija de veintipocos años tiene un hijo y un novio cama afuera. Esta hija de veintipocos empezó un día con calambres en el estómago. CALAMBRES en el estómago. Así, con todas las letras. Pasó un par de días, pasó varios remedios y eventualmente fue a la guardia, a ver si era apendicitis o alguna de las otras itis que siempre pueden saltar cuando uno menos lo espera.
En la guardia le hicieron estudios, no encontraron nada. La mandaron a su casa con drogas recetadas, que suelen estar un escalafón mas arriba que las que uno toma por su cuenta, y quedó así.

Pasó el día, pasó la noche.
La chica se doblaba de dolor.

A la mañana siguiente la volvieron a llevar a la guardia. Mas estudios, mas cosas, se rascaron las cabezas en conjunto, no encontraron nada.
El novio cama afuera, que había estado con ella el día anterior, pero hoy se había ido a trabajar, llegó corriendo cuando lo llamaron porque la cosa empeoraba. Traía en su celular varios mensajes de texto que había recibido esa mañana, desde un número desconocido donde decían que iban a matar a su novia - lo decían de manera más grosera y con mas signos de exclamación, pero yo voy a dejarlo así.

¿Cómo termina la historia?

El padre de la chica encuentra un sobre lleno de gusanos en el buzón de la casa. Una de las enfermeras de la guardia les dice que por qué no van a ver a un curandero muy conocido que hay en Plottier. Cargan a la chica en el auto y corren hasta allá. Entran al lugar, plena sala de espera, llena de gente, sale el curandero como si los estuviera esperando, les dice que pasen rápido, que la chica está en las últimas. Entran, con el sobre lleno de gusanos en la mano y lo dejan sobre una mesa. El curandero hace algo - no sé qué hace, lo lamento, los detalles de la señora son medio vagos en este punto - y enseguida la chica está mejor.
Según palabras del curandero de Plottier, si hubieran tardado mas, la hija de veintipocos se moría.
Para rematar el asunto con música de fondo, la señora dice que cuando el curandero terminó con todo, el sobre con gusanos estaba vacío, todos habían desaparecido... aún cuando para mí la señora ya estaba mirando lo que quería mirar porque seguro todos los gusanitos se habían caído al piso... no, si alguna gente...

Nunca supieron que tuvo la hija de veintipocos.
Le hicieron algunos estudios mas, pero no saltó nada.
Ninguna enfermedad, ninguna intoxicación, ningún veneno.
Y qué se yo.

No deja de ser curioso todo el asunto, mas allá de que uno crea en esas cosas o no; le crea a las señoras con nombre y apellido que ven gusanitos evaporarse o no; se crea que alguien se tomó una licencia literaria para emprolijar y abrillantar los detalles o no - ella, eh, a mí no me miren, el cuento es así como me lo contaron a mí.


¿Cómo dice? ¿Que por qué le estoy contando todo esto a uste´que es una persona de ciencia y no cree en los gualichos ni en nada que se le parezca?

Bueno, mi niño el menor, hace una semana que está jodido de la barriga. Va y viene la cosa, y se va por el caño en líquido. Vino la doctora, nos dio una dieta y la cosa no mejoró en demasía. La doctora me dijo entonces que le fuera a curar el empacho.
La señora Emilia, de acá a tres cuadras, amablemente se ocupó del tema.
Mi niño y su barriga son felices de vuelta, gracias a una señora y su cinta de medir.

No sé qué decirles.
Las brujas no existen, pero que vuelan de noche, vuelan.

9 comentarios:

GABU dijo...

Pufffff,qué decirte?
Si a pesar de no creer en las brujas he visto cada cosa!!!!!

En realidad no sé si debe creer en 'las brujas' o en la posibilidad de que haya gente que realmente hace daño... ~~?

P.D.:Lo del empacho,es cosa de brujas,y curarlo con cintita más todavía,de peque a mí me lo curaban tirándome del cuerito (?) por la espalda,y santo remedio!!

Yo sé curar el mal de ojo,califica como bruja? No verdad?? O_o

BESOS EN ESCOBA ;-)

Damaduende dijo...

Eso es lo que me preocupa en realidad, es cierto, Gabu. No el hecho que haya brujas - o no -, el hecho de que haya gente que tenga la necesidad de andar haciendo tanto daño a través de una bruja - o no - como el que alguien le hizo a esa chica.
Horrible ¬¬
Técnicamente, el curar el Mal de Ojo te pone en la categoría de las brujas que podrían o no volar de noche. Pero bueno, hay muchos que quisieran poder hacer eso :)
Curar el Mal de Ojo, digo, no volar de noche.
Besotes

Dur dijo...

Digamos que si bien sobre estas cosas creo lo justo y necesario (es decir practicamente nada), creo mucho menos en los doctores... De hecho ahora recuerdo haber escrito algo sobre ellos... te invito a chusmear. (http://cuelguemall.blogspot.com.ar/search?updated-max=2010-10-22T16:46:00-03:00&max-results=4&start=4&by-date=false)

El tema del empacho? me sorprendio que una doctora te recomendara "curarle el empacho" Segun tengo entendido el empacho no es mas que un mito... Los medicos no tienen en sus manuales que tal o cual sintoma son propios de un empacho... es mas, no hay mediacamentos para "curar" empachos ya que para los doctores eso parece no existir...

Damaduende dijo...

El tema con la medicina es que no es una ciencia exacta, Dur. O sea, uno puede confiar en los médicos, pero a la larga, siempre le pueden pifiar porque justo justo el cuerpo de uno no tenía el síntoma exacto que ellos esperaban y vaya uno a reclamar. Para esos huecos, creo que existen el resto de las tonteras.
No es el primer médico que habla de empachos alrededor mío. Es el famoso "mal no le va a hacer", y nadie pierde nada. Es raro, sí, pero tengo varios amigos a los que el pediatra - distintos pediatras - les han dicho que le curen el empacho al crío. Y funciona, así que ni idea. Es una cosa muy loca todo eso.
Gracias por la invitación. Doppo paso :)
Besos

sergio feldmann dijo...

Yo conozco varias con nombre y apellido y que miran a la escoba con mucho carino, jajaj.
Un sld desde Londres. Muy bueno tu blog.

vanacloyg dijo...

Averiguame como se llama el chino de plottier porfa vor y la direccion o numerode telefono, Gracias!!!!!!

Anónimo dijo...

Al curandero de Plottier le dicen Saito, yo fui dos veces a verlo y es increíble que con solo decirle el nombre y la edad sepa decirte tantas cosas.

Anónimo dijo...

hola alguien me podría decir como hago para contactarme con saito por favor? gracias...

Anónimo dijo...

Hola,me podran decir en que parte de plottier puedo hubicar a saito..gracias