Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

4 sept. 2012

Piojos Hotel

Yo cuando era chica tenía piojos.
Sí, sí, lo admito. Me paro enfrente del mundo y lo digo con cansada dignidad. Mi nombre es Damaduende. Hola Damaduente. Yo de chica - de adolescente también, para qué mentir, acá somos todos amigos... Bebilacqua callesé - tenía piojos.
Muchos.
Posta.
Mi madre se esforzaba - pobre mujer - y me pasaba el peine fino, y me revisaba la cabeza, y me echaba productos masivos, recetas magistrales, remedios caseros - "¿qué es ese olor a vinagre?" decían mis amigas en el colegio, "... yo no huelo nada, te habrá parecido"... - y todo lo que le recomendaran.
Eran batallas cruentas.
No voy a decir batallas perdidas porque sería injusto, a veces, de tanto en tanto, yo no tenía piojos. Tenía épocas piojos free. Pero sí voy a decir que fue una guerra larga, que duró años, y costó fortunas, porque por alguna razón, los piojos sentían una afinidad por mi cuero cabelludo que no parecían sentir por nada ni nadie.
Eramos un sólo corazón, los piojos y yo.
Si había un piojo, un sólo piojo, un sólo y triste piojo, seguro que me venía a hacer compañía a mí.

- En un veloz aparte, tengo que decir que esto de los piojos es inversamente proporcional a la atracción que produzco en los mosquitos. Para que un mosquito me pique yo tengo que ser el único ser vivo en un radio de varios metros cuadrados, y aún así, el mosquito tiene que venir ayunando y medio desesperado. Si tiene otra opción, yo soy el último recurso. En cambio siempre estoy primera en la lista del menú piojeril. -

Tengo presente un verano en el campo, tendría trece o catorce años, en plena lucha pediculosa, sentadas con mi hermana en el parque. Ella me pasaba el peine fino, cual monitos en el zoo, y con ese espíritu curioso que tiene uno a esa edad, descubrimos que si ponías los piojos en el camino de las hormigas, las hormigas los agarraban y se los llevaban hormiguero adentro.
¡JA! ¡Tomá eso piojo!
Me pregunté siempre qué es lo que harían las hormigas con los piojos. Tenía un aire de película de terror el asunto, combinado con un poco de frío documentalismo, el pobre piojo luchando por escapar, la hormiga sosteniéndolo fuerte con sus mandíbulas, arrastrándolo a las entrañas de la tierra para hacerle sabe Dios qué... Pobre piojo es un decir, no vaya uste´a creer. Eran ellos o yo y a mí yo me caigo muy bien, así que  olvídenlo.

Sí... los piojos y yo tenemos historia.
Unos recuerdos...

Es por eso que el hecho de que la Ro los haya traído de vuelta a mi vida no me gusta nada.
Ni un poquito.
Ya empecé la Operación Piojo y ataqué con los productos de destrucción masiva, ya pasé el peine fino, ya revisé y peiné y lavé e hice todo lo que tengo que hacer.
La Ro ya casi no tiene nada.
Y por supuesto, a mí la cabeza me pica como si el tiempo no hubiera pasado, ´ta que lo parió.

Pero los años me enseñaron algo, algo que en mi infancia mi madre no pudo implementar, pero que aprendí yo sola a los 17, algo que puso fin a la invasión, una onda Hiroshima y Nagasaki a nivel piojo.
A los 17 años descubrí que si teñís el pelo, no queda ni un piojo vivo en tu cabeza.
Nada resiste 40 minutos de amoníaco.
Creo que desde los 17 años que no veo mi color de pelo original.
Así que ya ven, esta noche paso del castaño oscuro al marrón praliné. Un tono mas claro, como para combinar con la primavera. Porque lo cortés no quita lo valiente y tener un pequeño problema de plagas no quita que una pueda ser una fashionista.

Bebilacqua, se vuelve a rascar y se va a la dirección, no me vaya a contagiar al resto de la clase.

11 comentarios:

Estela dijo...

De chica solía tener piojos. Recuerdo también estar horas interminables con mi mamá pasandome el peine fino. Pero por suerte de grande nunca mas me los agarré, y eso que no me tiño.
Justamente hace un par de dias estaba en el colectivo y la chica que iba adelante tenía piojos. Y no era pequeña, debia tener por lo menos 25 años. Que feo, porque se le veian las liendres y un piojo que iba y venia por su cabello. Me dió un asquito!!! puaj! (y ni hablar que después por la impresión estuve como media hora en la que me picaba la cabeza)
Que puedas lograr vencer la batalla contra esos bichitos que osaron poblar la cabeza de Ro!!
beso

Maria Andrea dijo...

ay, ya me estoy rascando la cabeza. Me acuerdo cuando mi mamà me ponia vinagre...
Què descubrimiento eso de teñirse!
Mis hijos por ahora no tuvieron, estuve probando un shampoo para prevenir, no se si fuè eso o què. Ahora que empezaron acà las clases (estoy del otro lado del Oceano) veremos... por ahì los tiño y listo!
besos

GABU dijo...

¡¡NO TE ENVIDIO NI UN POCO MIRÁ!!!!

Yo en mi vida conocí a un mísero piojillo... :)

Pero triste fue cuando llegó a mis oídos -gracias (?) a una monja-,la frase: "el que no ha tenido piojos,no es hijo de Dior"

P.D.:Bué ahora sé porque soy como soy,entonces... O_O
jajajajajajajjajaaj

Lo de la tintura creía que era una fábula,por lo visto,vos confirmas que noup... ;)

BESOS FUMIGADOS =)

Dany dijo...

Bueno.....al menos el verano sin mosquitos molestos suma. Marrón praliné? ¿ que viene siendo? parece como con los colores de los autos...........

Un beso!

Dur dijo...

El niño que no tuvo pijos no tiene derecho a llamarse niño!

Ari dijo...

Esto es para estudio psicológico, yo también empecé a rascarme la cabeza mientras leía el post.

No hay derecho! yo tampoco tuve piojos de niña ni de mayor y sí que fui niña (aunque no sé si hija de dios) Aunque entre esto y lo del Saravia empiezo a pensar que me falta vivirrr!! :-P

También se puede cambiar el tinte por un permanente, no?. Así muy retro.

Saludos!

Shimmy dijo...

Y si, la atracción piojeril es hereditaria.

Lo de las épocas piojos free es monumental. Mencantó el post.

Le dejo un beso, piojosa.

Damaduende dijo...

Yo de grande tardé muchísimo en volverme a agarrar... Y ahora llegó Rorro a mi vida y acá estamos otra vez ¬¬
Que asco, Estela! Los piojos son una cosa privada, para tratar y matar en casa, no para andarlos mostrando en el colectivo de esa manera.
Gracias por el voto de fe.
Yo creo que lo vamos a lograr.
Cuesta, peor lo vamos a lograr :)
Besos


Vinagre! Que cosa horrible, María Andrea. Ir por la vida oliendo a ensalada no da...
Nosotros estamos a loción y a peine fino. Te deseo la mejor de las suertes y que no se pesquen nada. :)
Y si no teñilos. Es un mundo loco, que lo aprendan de chiquitos. :P
Besote


En serio, Gabu? Entonces yo soy muy muy hija de Dios. Voy a empezar a pedir mas cosas, a ver si la conexión familiar sirve para algo.
Igual, trust me, no te has perdido de nada en aCsoluto.
Lo de la tintura sirve. Mata todo lo que hay en la cabeza. El tema es que la cría todavía sigue, o sea que se vuelven a subir ¬¬
Pero el pelo me quedó divino.
BEsosos

Damaduende dijo...

El verano sin mosquitos tiene su encanto, Dany, sí... Hasta que el hombre de mi casa me despierta en mitad de la noche al grito de "escuchaste eso?! Hay un mosquito en el cuarto!" y se lanza de caceria... Todos tenemos problemas, sip...
El marrón praliné es como el marrón castaño pero un toque mas dorado... Son todos iguales, Dany, lo único que cambia es el nombre :)
Pero está bien, nunca logro acordarme cual fue el último que usé, así que voy cambiando por la vida.
Besos


Caramba, que sentencia, Dur...
Yo fui niño al cuadrado entonces, porque tuve piojos hasta para poner un circo...
Se imagina?
La hubiera roto con eso. En vez de pulgas.
Uno nunca ve la veta en el momento :/


Yo escucho la palabra piojo y me empiezo a rascar. Es como una psicosis generalizada. Casi como un bostezo mental, Ari.
No sé si para decir que uno no es niño o hijo de Dios, pero no haber tenido piojos es haberse perdido una parte fundamental de crecer y darse cuenta de que el mundo es un lugar jodido ¬¬
Lo de los Saravia mejor ahorrárselo.
Está de moda lo retro... la permanente... vi entrar a un señora el otro día a la Municipalidad con una... Yo diría que lo dejemos decantar un poco más...
Besos


De todo lo que podía heredar esa chica, Shimmy...
En fin.
Me alegro le gustara el post :)
Besos - y sí, me la banco, piojosa.

Dany dijo...

Perdón yo también tengo problemitas. Hago cacerías de madrugada con todo tipo de armas ineficientes. Los mosquitos de parabienes......

Pablo dijo...

Es así. Uno enuncia los fonemas que componene la palabra piojo e inmediatamente me empieza a picar la cabeza ("bostezo mental", que bien estuvo ahí). Una de las nuestras tuvo. Mi mujer me frenó cuando me escuchó preguntarle si sabía quién era Sinead O'Connor.

Ahora, para terminar de descular toda la cuestión piojos-mosquitos-hormigas me faltaría saber qué tipo de relación tienen los mosquitos con las hormigas.