Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

8 sept. 2009


Reunión de padres en el colegio de Rorro.
Detesto las reuniones de padres en el colegio de Rorro.
Temo finalmente que toda esa gente se de cuenta de que no soy un adulto, que todavía soy una adolescente de 18 años, que estoy bailando tan rápido como puedo y que hace años que los estoy engañando.
Así que cada vez que hay una reunión de padres me preparo mentalmente para parecer un adulto competente - a ver si logro preservar el engaño un tiempo mas - y pienso en preguntas que hacerle a las maestras, como para probar que soy una madre responsable y que tengo una cierta idea de lo que estamos hablando.
Así que me pido el tiempo en el trabajo, voy hasta el jardín, saludo a los que conozco, pongo mi mejor cara, me siento en una de las sillitas, escucho el discurso sobre como van nuestros hijos - esa parte sí me gusta - y luego empieza la ronda del :“¿Alguien tiene algo que agregar? y yo junto coraje, pienso “este es el momento”, me mojo los labios, voy a preguntar… y para mi inmenso alivio, un padre, dos sillas mas allá, levanta la voz y se me adelanta. Yo asiento veloz, lo señalo y digo: “eso” y confío en que el resto de la reunión pase rápido porque ya me agoté.

1 comentario:

zorgin dijo...

oh, no se aflija, las reuniones de "padres" es una vieja tortura inventada por un grupo de madres a las que no les alcanza con ser las damas de la parroquia, o liga de madres, uno todo lo que tiene que hacer es ir y que no se nos vean los tatoos...
si ha visto Ud "las chicas del calendario" comprenderá a que tipo de gente me refiero, lo importante no es "ser madura", sino, más bien, no desentonar ;)