Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

4 nov. 2011

Señal de Ocupado


La historia empezó con mi celular sonando y yo atendiendo.

Es algo que suele pasar, no sé a ustedes, pero cuando mi celular suena, yo tiendo a atender. Es una de esas cosas.

Decía entonces. Celular. Atender.
- Hola?
- Si, buenas tardes, mi nombre es Mario, lo llamamos de Movistar. - y a
continuación me preguntó si este era el celular de H.
- No. Está a su nombre, sí, pero lo uso yo.
- Ah, muy bien. - y como si eso fuera algún tipo de permiso, continuó hablando sin darme tiempo a decir nada, aludiendo animadamente a la última oferta que tenían que iba a cambiar mi forma de ver el universo.
- ¿Con quién tengo el gusto de hablar?
- Preferiría no decirte mi nombre. - porque vamos, ¿que te importa? y trastabilló un segundo; pero se recuperó bien y continuó la carrera, porque hay que darle que era un tipo deportista.

Como yo estaba sentada en la biblio en uno de esos ratos en los que no hay nadie, lo dejé hablar. Tiendo a hacer eso, me dan pena, al cabo que les pagan por hablar, que me cuesta dejarlo.
Lo dejé hablar pero no lo escuché, ese fue mi primer error, pero bueno, no podemos estar en guardia todo el tiempo.

- ¿Le interesaría? - caí en la cuenta de que había dejado de hablar en algún momento mientras yo terminaba de hacer algo en la computadora y este era el instante decisivo en que se suponía que yo tenía que aceptar o negar lo que fuera que fuese que me estaba proponiendo.

No dije que no enseguida. Ese fue mi segundo error.

No recuerdo exactamente el tenor de la conversación que siguió. Lo admito, me mareó, soy muy mala para las conversaciones - prácticamente monólogo en este caso - telefónicas, pero sí recuerdo que treinta segundos después lo escuché decir,
- Muy bien, muchas gracias. - y cortó.
Yo me quedé mirando el celular sin estar muy segura que había pasado y por qué era que acababan de agradecerme... pero bueno, ya me enteraría, eso era mas que obvio.

Al mes siguiente, llegó en la factura que habíamos cambiado el abono y que habíamos aceptado no sé qué cosa y que en definitivamente nos iba a salir todo mas caro por básicamente lo mismo.
Maldita la gracia que le hizo al hombre de mi casa.
Mi defensa - un tanto endeble, lo admito, pero bueno, esas cosas pasan - de que en realidad nunca le dije que sí - porque no lo hice... el problema obviamente fue que nunca le dije que no tampoco - no le resultó muy convincente, pero me quiere, por eso se casó conmigo, y una vez que se le pasó el enojo, se dedicó a ver como podía yo deshacer el asunto.

El asunto, resultó ser, que yo no podía deshacerlo, porque al cabo que el teléfono no estaba a mi nombre - que cosa mas curiosa, ¿no?, que yo pueda hacer cosas a nombre de otro pero no pueda deshacerlas después... ¿no es maravilloso? - así que tenía que ir él y hacer toda la bendita cola para ver cómo podían solucionarlo en Ayuda al Cliente, ya que la señorita del 0800 le había dicho que era un trámite personal.

El hombre de mi casa, al que le da por el quinto forro que lo tomen para la chacota, se puso su mejor traje, puso su mejor cara de abogado, se fue hasta Movistar y pidió de una hablar con el gerente. La chica se resistió. El se subió a todos sus años de estudio y la miró desde arriba. La chica finalmente claudicó y llamó al gerente. El gerente lo atendió. H le explicó, muy comedido, muy serio y muy molesto, que acababan de echar a una empleada de la escribanía porque la habían pescado robando, que tenía una causa pendiente, y que cuando recuperaron el celular resultó ser que habían encontrado que había cambiado el abono y que como podía ser eso si el celular estaba a nombre de la escribanía y bla bla bla policía, bla bla bla jueces, bla bla bla cómplices...
Al gerente no le gustó nada verse de pronto envuelto en medio de un asunto tan poco feliz -"no, no, tiene usted razón, no sé cómo pudo suceder" -, cuando lo único a lo que él había apuntado era a una pequeña estafa corporativa, por lo que en tres clicks del mouse, todo volvió a como estaba un mes antes de que yo tuviera la fatídica conversación con el caballero de la palábra rápida.

El hombre de mi casa se lo agradeció educadamente y se fue silbando bajito.

Ni que decir al mes siguiente nos dimos de baja de Movistar, y yo aprendí que ni bien empiezan a hablar no tengo que dejarme llevar por los buenos modales, tengo que decir que el teléfono no es mío y que no, no acepto nada de nada de nada, muchas gracias por llamar.

7 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

Me indigna cuando las empresas toman ventaja de esa forma... Encima para que le crean, tu esposo tuvo que mentir! Qué paradoja!

Quiere decir que los derechos del consumidor no valen nada.

GABU dijo...

Yo te diría que ni siquiera acuses que el phono no es tuyo,a ver si todavía te dan de baja la línea!!!!
jajajajajajjajaja

P.D.:Sugerencia -100% gratuita y efectivísima- en caso de que suceda una próxima vez,mejor deciles que estas en un velorio y que no los podés atender,es más que seguro que NO te vuelven a llamar... ;)

BESOS CONSEJEROS

Dany dijo...

Yo opté por no contestar números desconocidos. Asi fue como me perdí un plan trabajar y un kilo de helado. Pero no importa.
Me encantó cuando dice "no es maravilloso" jajaj. Un beso!

Dosto dijo...

Si, el otro día pude comprobar que gasto mucho menos de llamadas a celulares desde mi teléfono fijo, que hice bien en NO aceptar un plan que una señorita muy educada intentaba por todos los medios de venderme, a fin de que pudiera controlar mis desbocados gastos telefónicos...
Eso si, se empezó a poner violenta y mi NO tuvo que repetirse varias veces porque la fémina no podía entender que yo rechazara tan beneficioso plan.

Guada GN dijo...

Es terrible, ALice! Y si no lo hubiera hecho, decían que no podían darnos de baja el servicio porque teníamos que usarlo por al menos un mes para que fuese habilitado para ser dado de baja... Son el colmo de la caradurez. En Claro nos cobran lo mismo - y no garcan con otras cosas - pero nunca nos han vendido de prepo nada... Por ahora al menos...
Besos


Voy a probar lo del velorio... Igual a estas alturas siempre digo que no es mi telefono. No no no. Por ahora me creen. Un conocido mío les decía "mirá, ahora no te puedo atender, dame el númeromde tu casa que yo te llamo..."
Siempre le cortaban... :)
Besote


Es que algunas cosas engendran maravilla, Dany...
Yo atiendo los números desconocidos... Pero los atiendo con un miedo...
Besos


Es que en la práctica, Dosto, son mentira! Su oferta es como llevar el paquete grande en vez de dos chiquitos para darte cuenta al hacer sumas, que en realidad dos paquetes chicos son mas baratos - me pasó con la manteca hace poco, por eso el ejemplo ecónomo... :)
Y sí, además se ponen hostiles, como si uno no fuera el dueño de su propio teléfono. O invasivos "¿usted tiene tarjeta de crédito?" o preguntas así...
'sunalucha...
Besos

Don Diego dijo...

Podrías presentar cargos por violación... pero al ser telefónica no se puede hacer ADN.
Esos tipos son muy rápidos ayer casi me hace lo propios uno de Cabelvicio, ofreciedome Movie city lapistola, fue con flores a Maria.

Damaduende dijo...

Son terribles! Uno no se puede descuidar que le meten mano y le hacen un pibe... en mi caso, en el suyo le ponen Movie City y lo llenan de canales que uno no quiere tener...
Es un mundo muy difícil, Don Diego. Hay que andar con cuatro ojos... u orejas... O... no bueno, uste´me entiende...