
El sábado terminé de grabar y armar los CDs a última hora - sí, y qué? Henry ya me hizo el speach de como dejo todo para último minuto - vestí a los niños a velocidades relámpago - Rorro estaba de estreno, pollera de jean, zapatillas, polera y cancanes rosas, su trenza de peluquería todavía bien armada; Zeke, que tuve que despertarlo de la siesta a llanto vivo, estaba un poco menos arreglado y hubo que bancarse comentarios del tipo "pero parece un crotito" que ignoré con mi mejor cara - y nos fuimos todos al salón.
Me fallaron casi todos los adultos - mal, muy mal - así que sobró un arrollado entero y mucha torta, pero vinieron casi todos los niños - bien, muy bien - así que Rosarito la pasó un kilo y dos pancitos.
Las highlights del día:
Mi amiga Lore empujó a Dani - la dueña de la casa donde suenan pianitos fantasma - dentro de uno de los peloteros. Ni que decir que Dani la pasó bomba jugando con su hijo entre las pelotitas.
La mamá de Joaquín - un amigo de Ro - nos contó mientras dejaba el regalo en la caja grande, que Joaquín la había vuelto loca porque le había dicho que a Rosarito le gustaban las Barbies morochas y no habían podido salir de la juguetería hasta que no consiguieran una Barbie morocha. Ya le avisé a Rorro que si su épico gran amor con su amigo - "yo me voy a casar con" - Juan Cruz no funciona que le preste atención a Joaquín. No son muchos los hombres que escuchan.
Jugué un largo partido de metegol con el anteriormente mencionado Juan C. Gané yo - no por mucho -, pero quedamos en decirle a su mamá que había ganado él. Queda feo que te ganen las mujeres cuando tenés 5 años. Mejor esperar a tener unos años mas para resignarse.
Zeke le tiene miedo a los títeres. Se pasó todo el espectáculo subido a mí y escondiéndo la cara cuando aparecía el dinosauro - que tenía una cara de hijoputa terrible, así que quizás Zeke no estaba tan mal.
Rorro por su parte ama a los títeres y se sacó una foto con todos.
A todos les gustaron mis CDs grabados y armados a último momento - já. Rorro se paró en la puerta del salón a entregarlos - el ser anfitriona de algún evento es uno de sus grandes placeres - mientras explicaba que era. "Es un CD. Lo grabó mi mamá. Sí, es para vos," esto último porque vieran la cantidad de chicos - y padres - que se emocionaron ante la idea de un CD, completo y con portada. Queda debidamente anotado para cuando Zeke empiece con las suyas.
Partimos del lugar - que yo no tuve que limpiar, los salones para fiestas infantiles son un gran gran invento - con una bolsa enorme de juguetes, un arrollado y mas de media torta.
Como mi suegro no fue porque estaba enfermo pasamos a visitarlo antes de ir a casa y Rorro abrió todos los regalos sobre la cama de su abuelo.
Zeke ligó un rompecabezas de rebote, porque la hermana estaba generosa.
Sin mas que agregar finalizaré diciendo que fue una muy buena fiesta.
Y por suerte tengo todo un año hasta tener que preparar la próxima, porque el asunto me agotó... y ni hablar lo que debo haber engordado con tanto arrollado suelto.













